Domingo, 22 de agosto de 2010

DE DOLOR A DOLOR

 

 

   Las arenas del campamento troyano murmuraron: Ahí va Príamo, solo, a buscar a su hijo, Héctor, asesinado por Aquiles por haber matado a su vez a Patroclo, hermano de éste.

    Las nubes le contestaron: Sí, pero no debería ir solo. Hay mucho odio entre Aquiles y él. 

    Las olas del mar susurraron: Mucho odio, mucho odio; pero ahora no hablará el odio sino el dolor.

   La brisa marina siseó: Ya llega, viejo, cansado, con el dolor en su rostro, al campamento griego. Oigamos sus palabras:

   ─ Aquiles, come ves, estoy solo. Me arrodillo ante ti para rogarte que me entregues el cuerpo de mi hijo. Yo no hablo, habla el dolor de un padre al dolor de un hermano.

   Aquiles se conmovió ante el gesto del padre y dijo:

  ─ Está bien, mandaré a unos soldados que lo envuelvan en unas mantas y lo traigan.

  ─ Aquiles, te pido que me dejes que lo envuelva yo.

  ─  Concedido.

   Unos soldados se dispusieron a seguir al dolorido padre, pero el jefe alzó un brazo y les contuvo:

   ─ ¡Alto! , dejadle solo! ¡Un padre tiene mucho que hablar con su hijo muerto y estas palabras no deben ser oídas por nadie!

 

  

María Ángeles


Publicado por mariangeles512 @ 15:33
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S?bado, 21 de agosto de 2010

LA PROFESIONAL

 

 

 

   El aforo del teatro estaba completo. Faltaban diez minutos para el comienzo de la función. La comedia llevaba en cartel tres semanas cosechando gran éxito. Todos los que en ella participaban sabían que éste, se debía, en gran parte, a la primera actriz: a su talento, a su belleza, a su saber estar sobre las tablas.

Aquella tarde nadie de la compañía sabía el porqué de la ausencia de esta mujer. Todos los responsables del espectáculo  estaban  muy agitados al ver la hora que era y que ella no estaba aún en su camerino preparándose para la actuación.

   En el tocador de Gloria Guzmán, el director de la compañía, junto al ‘partenaire’ de Gloria en la obra, y otros actores de reparto,  paseaban  de un lado a otro de la exigua estancia  haciendo gestos de impaciencia  ante la situación de desastre que parecía se avecinaba si no llegaba la actriz.

-¡Esto es inadmisible!- afirmaba en voz demasiado alta el director - ¡Ni una llamada, justificando esta  ausencia! ¡Algo tiene que haber ocurrido, y grave!

- No crea, señor – aclaraba un actor de reparto – estas mujeres cuando se les sube el éxito a la cabeza ya creen que pueden hacer lo que les venga en gana.

-Sí; - añadió el productor- confiaste demasiado en ella desde el primer momento que la viste, y no sabíamos muy bien quién era, ni de dónde venía.

-Pues sí, ahora que lo pienso, sí es raro que no se la conociera aquí,  teniendo en cuenta lo  buena actriz que es; de eso no hay duda- comentó otro de los allí presentes.

- Ya, ya sé que tenéis razón, -concedió el director-. Tenía que haber indagado algo más sobre ella, pero cuando hizo la prueba quedé impresionado por su talento y no me preocupé de más.

-Por su talento  y por su belleza, porque, ¿no me dirás que no te quedaste embobado?

-Sí; lo reconozco. Sus ojos me dejaron sin aliento mientras declamaba el papel; y eso que estaba a cierta distancia. De todas formas ha cumplido a la perfección con su trabajo hasta el día de hoy.

-¡Siempre hay una primera vez- aclaró alguien malintencionado.

-Bien. Vamos a pensar qué podemos hacer hoy en el caso de que Gloria no aparezca.

¿Y, la otra?  ¿La que está para sustituirla?

-Pero, ¿no sabes que lleva una semana enferma? Si  estuviera aquí,  no estaría tan angustiado.

-¡Esto si que es mala suerte!- masculló alguien para sí.

De pronto el oponente masculino levantándose de la silla, dijo:

-¿Sabes lo que te digo?,  ¡que no es una profesional! En esta profesión hacen falta personas serias, responsables. Es mucho dinero el que se invierte  para que, ahora, haya que suspender la función.

Todos le miraron con gesto aprobatorio.

-Lo más extraño es que no haya avisado. Ahora, con los móviles no hay disculpa –

añadió  otro ‘amigo’.

-Ya os lo he dicho, hay personas que no valoran el trabajo y el esfuerzo  de  los demás; ¡sólo existen ellas y nada más!  Si uno se hunde, ¿qué puede importarle?, ¡Nada!,  pero que no cuente más con trabajar en mi compañía… ni en otras; ya me encargaré yo de informar a otros colegas ‘como se las trae’ la señorita, para que no vuelva  a trabajar jamás en el teatro ni de limpiadora. - la dureza de la voz el director se expandió  por el pequeño recinto.

   En ese preciso instante una locutora de televisión,  apareció en la pantalla del pequeño aparato que había encendido en el camarín, informando de un avance de noticias de última hora:

“Ha llegado a nuestra redacción el comunicado de  que un avión procedente de Santander y con destino en Madrid ha sufrido un accidente poco antes de tomar tierra,  por causas aún desconocidas. En él  han perecido todos sus pasajeros; entre ellos se encontraba la conocida actriz teatral Gloría Guzmán, la cual, según se ha podido saber por un familiar cercano, regresaba a Madrid para continuar su representación  en el teatro Infanta Isabel, después de haber enterrado a su madre esta misma tarde”.

 

 

 

 


Publicado por mariangeles512 @ 18:47
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