Martes, 06 de abril de 2010

La Semana Trágica de Juan Molpeceres

 

 

Lunes, día 5.

 Juan Molpeceres salió de su despacho en la quinta planta del Complejo de Oficinas Imperial, donde tenía su oficina Inmobiliarias San Román, dedicada desde hacía más de veinte años a la venta de inmuebles de todo tipo. Salió dando un gran portazo, contrariado por las ultimas informaciones del gabinete de economistas que declaraban en situación de quiebra a su empresa.

 Esa misma mañana había tenido que asistir al Juzgado de divorcios, porque su mujer, la que había tenido durante quince años sin interrupción, se había empeñado en separarse de él, porque según ella le había sido infiel en varias ocasiones.

 

Martes, día 6.

 Los dos edificios que habían comenzado el año pasado había que suspenderlos. El Banco Pastor había negado la prórroga de las hipotecas y no tenían efectivo para liquidarlas.

 

Sus dos hijos, de catorce y doce años de edad, le habían llamado capullo porque según ellos hacía llorar a su madre, y a ellos no les llevaba de vacaciones este año.

 

Miércoles, día 7.

 

Al ir a pagar la comida con la tarjeta visa de siempre, el camarero le comunica que ha sido denegada— ¿No tiene otra?— le preguntó. Como si hubiera tenido otra alguna vez. — Ya no pagaban los bancos sus débitos—¡Malditos sean! Todo estos años ofreciéndole créditos y aplazamientos y ahora, que es cuando realmente los necesitaba ¡nada de nada!

 

  Como era conocido del dueño del restaurante, le dejaron marchar hasta el día siguiente, que le seguirían atendiendo.

 

 Suena el móvil.

—    Señor Molpeceres, le llamo desde la Clínica Sagrado Corazón, su madre acaba de fallecer.

—    ¿Cómo? El sábado la dejé casi recuperada de su amago de angina de pecho.

—    Esta mañana le ha sobrevenido una crisis que ha sido fatal. No hemos podido hacer nada.

—    Bien, voy para allá.

 

Jueves, día 8.

 

 El entierro de la madre fue casi en la intimidad. Los amigos de antes no acudieron. Sólo un hermano, su mujer y los nietos. Recordaba, cuando hace cuatro años falleció su padre, la cola de gente en la iglesia y en el tanatorio fue de persona famosa. Cuando las cosas de la economía van mal, los amigos se desvanecen.

 Esa noche, durmió solo, en una casa, que se temía, valiera para amortizar las ultimas deudas.

 

Viernes, día 9.

Inmobiliarias San Román cierra sus puertas. Todos los agentes son despedidos y pasan a engrosar las largas listas del paro.

 

 Las líneas de teléfonos han sido cortadas. La correspondencia se reduce a reclamos de los bancos sobre impagados y un viernes tan triste como este no recordaba desde los tiempos más remotos.

 

Sus hijos se niegan a acudir con él a comer el sábado. Le dicen que es mejor pague la pensión a su madre, cuanto antes, porque se quedan con ella.

 

Sábado, día 10.

 

 Las botellas vacias se acumulan encima de la mesita del teléfono y encima de la mesa del comedor. Apenas ha comido desde hace tres días y las noticias que dan en la tele son deprimentes por demás. Todo son quiebras, cierres, y ERES. Los del gobierno alardean de que lo van a arreglar enseguida, pero todas las previsiones apuntan al contrario.

 

Domingo, día 11.

 

Juan Molpeceres, conocido empresario de la localidad, aparece muerto en su lujoso piso. Se investiga si se trata de un suicidio o ha sido asaltado por algunos delincuentes.


Publicado por Lanzas @ 16:58  | Dramas
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