S?bado, 12 de abril de 2008

¡ARRIBA EL ESPAÑOL!

 Diccionario de la LE

 

 Al escuchar en algún medio de comunicación que en un colegio de Baleares se espía a los niños en el recreo para que hablen sólo catalán, me quedo perpleja. ¿Qué clase de maestros son esos? El MAESTRO, palabra magnífica,  tiene la misión de procurar para sus alumnos el mayor número de herramientas instrumentales  para la cultura, imprescindibles para su formación; si ya, de entrada, le privan de poder aprender el castellano o español, el idioma oficial de su patria, ESPAÑA, esta formación deja mucho que desear. ¿Qué pasará cuando estos niños, ya mayores, tengan que salir de su aldea y de su cultura aldeana, que es lo que les están impartiendo, a juzgar por lo escuchado?

 Estos ¿enseñantes?, que no maestros, no quieren a sus alumnos. Si los quisieran les enseñarían el idioma de su “terruño”, bien; pero nunca dejarían de formarles en el idioma de su patria, el que hablan más de trescientos millones de personas en el mundo.
 Pueden saber inglés, el idioma más internacional, sí; pero si el joven catalán o el balear va a Madrid y con el que se encuentra no sabe catalán ni inglés, ¿sería posible que no pudiesen entenderse? Será lo más absurdo y ridículo que podría darse, y  sobre todo,  por la visión pobre, aldeana y egoísta de unos pocos, porque estoy segura que la mayoría de los españoles no piensan de esa manera ni actuarían así. Pero muchos callan. Y al callar otorgan.

  ¡ESPAÑOLES DE BIEN! No paséis de largo de estas conductas que tanto daño van a ocasionar a nuestros niños, mañana hombres. La palabra la tienen, sobre todo, los padres de todos los niños a los que se les priva de uno de los conocimientos más importantes: EL IDIOMA DE SU PAÍS.

  Pienso que, ante sucesos como estos, o como el que vimos en el debate entre Rodríguez Zapatero y Rajoy, en el cual se puso de manifiesto que en Cataluña se multa a los comerciantes que anuncian sus mercancías en castellano, los españoles no debemos callar.

  Debemos respetar todos los idiomas que se dan en la península, y por tanto el ESPAÑOL también, y el primero entre todos.

  Personalmente no me gusta nada un presidente de España que está de acuerdo con semejante tropelía. La Historia le pasará factura.

 

  ¡Ah!; no me había presentado. Yo soy una maestra y veo con mucha pena que los conocimientos de nuestros alumnos son cada día más insignificantes, gracias a las leyes de educación, para  las que ahora, lo importante no es el esfuerzo, el saber del niño, sino el que promocione al curso siguiente aunque tenga cuatro o todas las asignaturas suspensas.

  La cultura y formación es lo que hace libre a los hombres, y ante lo que estoy viviendo pienso:”¿será que estos gobiernos están interesados en tener un pueblo borrego que no sepa ni leer, ni entienda lo que lee, si es que lo hace, y mucho menos, entienda la forma absurda de hablar de los políticos?”
¡Así se les puede manipular muy bien!

 

 María Ángeles.


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