Lunes, 08 de octubre de 2007
El atentado fallido


Imagen

Al poner la llave en el contacto del coche, intuí que algo grande iba a pasar. Fueron unos segundos de incertidumbre, pero por mi mente pasaron los casos de otros policías asesinados de esa manera. Al arrancar, ¡booom!, la bomba lapa estallaba por el chispazo que provocaba el motor de arranque. Recordé a Anzules, mi amigo de la infancia y compañero durante una década en las calles del crimen y del hurto. ¿Voló por los aires? No, quedó atrapado entre las chapas y su cuerpo quedó fundido como la mantequilla a su rebanada de pan.
Me acordé de los cinco guardias civiles atrapados en su land-rover, que por efecto de un coche bomba externo quedaron silenciados para siempre.
Pasó por mi mente el joven que se quedó sin piernas, por ser afiliado a un partido que ahora anda en negocios con terroristas. Y aquellos concejales que, estos si, salieron por los aires para quedar despanzurrados sobre el asfalto.
Estaba dispuesto a girar la llave, pero me acordé de las instrucciones:
” 1) Mirar debajo del coche y observar algún cable que cuelga o el removido de alguna chapa.
2) Observar el capó si ha sido forzado, aunque ahora esté cerrado.
3) Observar si las puertas permanecen todas con el cierre a la misma altura.

En caso de observar alguna anomalía, aunque no se esté seguro, ante la mínima duda, avisar a los expertos en explosivos después de salir corriendo de las inmediaciones del coche.”
Saqué la llave del contacto, antes de girarla y salí corriendo.
No sé si había bomba o no, pero desde luego no me pilló dentro.


Publicado por Lanzas @ 18:38  | Dramas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios