Jueves, 04 de octubre de 2007
Buscándote


¡Adónde vas, mujer? ¿Adónde vas sola caminando sin rumbo con la mirada en ninguna parte?
¿Qué ha sucedido en tu vida para que una mujer segura de sí, mire de esa manera?
¿Vas, acaso, buscando al ser querido que hace ya mucho tiempo no ves ni hablas con él?
¡Sí, debe ser eso!
Yo te conozco, mujer.
Sé que desde hace meses tus sueños son pesadillas, que tus despertares son indeseados, que de tus días ha huido la ilusión, que haces esfuerzos titánicos para no caer de nuevo en el negro pozo, tan familiar, donde la vida carece del más absoluto de los sentidos.
¡Sí! Te conozco y sé de tu dolor.
Tu camino se ha transformado en un sendero lleno de guijarros. Ya, no tienes casi fuerzas para salvarlos. Son demasiado grandes para ti.
Quieres comprender lo sucedido, pero te excede. Ya no entiendes nada.
No entiendes que todo lo que has hecho por amor no sea ni un poquito correspondido.
Sí, ya sé que te sientes culpable en parte de lo sucedido, pero las cosas han llegado a un extremo que ya no entiendes si tu error fue tan grande.
Caminas, y en tu estela vas dejando un haz de cristal.
Sabes que las lágrimas no sirven, pero no puedes contenerte.
Han sido muchos años, toda tu juventud, la que le dedicaste, le cuidaste, le amaste, creíste que eras correspondida, pero ya ves, no lo has sido y por eso tu corazón yace destrozado por suelos ignorados.
¡Mujer! ¿Dónde vas?
Por mucho que te alejes, que camines, él siempre estará dentro de ti. La distancia no significará nada, sólo espacio para cansarse, para agotarse, pero no para olvidar.
Piensa un poco en ti. ¡Quiérete un poco! Vas a sucumbir.
No sigas. ¡Detente!
Piensa que tú hiciste todo lo mejor que supiste. Sólo eres una mujer.
El problema está en él. Sólo en él. Recompón tu alma; cesa en tu dolor.
Pasará el tiempo, ése al que tú tanto temes y quizá él volverá.
¡Sí! Una mañana cualquiera de un día cualquiera tu mudo móvil sonará. En la pequeña pantalla verás: ¡Será él!
Te quedarás paralizada. ¡Al fin!
¡Mi hijo me llama! – gritarás para ti.
Ese día comenzará de nuevo todo…


Publicado por cristine47 @ 11:58  | Familia
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