Mi?rcoles, 03 de octubre de 2007
La llamada inoportuna

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?No tienen la sensaci?n de que los m?viles nos est?n mediatizando la vida? Ya en muchas reuniones y salas de exposiciones advierten que desconecten los celulares o que bajen el volumen. ?Qu? raz?n tienen! Pero adem?s que se te escape, por llamada inoportuna, el ?ligue? de tu vida, ?no tiene perd?n de Dios!

La hab?a conocido esa misma tarde en las Galer?as Comerciales. Fue casual, como se gestan los mejores ligues casi siempre. Me encontraba en el stand de perfumer?a buscando una colonia llamada ?diesel?, cuando apareci?. Era pelirroja como una manzana starkin, con los ojos verdes como dos esmeraldas, y unos p?mulos que nada m?s verles deseaba besarles. El generoso escote dejaba ver el comienzo de unos senos de f?bula.

- Perdona, me puedes atender- oigo lo que me pareci? m?sica celestial.
- Por supuesto, dime, encanto- le contesto, aunque me di cuenta que me confund?a con uno de los empleados de las Galer?as.
- Estoy buscando un pintalabios rojo de Cristian Dior.
- Bueno, tus labios de rojo oscuro deben ser, junto con ese pelo, de pel?cula.
- ?Qu? clase de dependiente es usted! ?No piensa en otra cosa?
- No soy dependiente, pero desde luego, desde que la he visto desde el extremo de la tienda, no pienso en otra cosa. Perdona.
- ?Ah, perd?n! La que se disculpa soy yo.
- Te invito a una copa o a merendar en la Cafeter?a, despu?s de que ese dependiente te suministre tu mercanc?a.
- ?Jajaja! Bueno, esta tarde tengo tiempo.

Despu?s de tomarnos sendos batidos de fresa, y presentarnos, ella como Luc?a y yo como Carlos, qued? en acompa?arla a su casa con mi coche, ya que ella, no s? que me explic? sobre que un amigo la hab?a tra?do, pero iba a buscarla un poco m?s tarde. El caso es que a la media hora est?bamos enredados en el sof? de su casa y cuando iba a desabrocharla la blusa de forma completa, ?zas! ?son? el m?vil pu?etero!
- ?C?gelo, puede ser importante!- me dice mi reciente amiga Luc?a.
- No lo ser?. Es lo mismo- y seg?n lo iba a colgar sin mirar, ella me lo arrebata y contesta.
- ?Hola! ?Qui?n es?- yo intentaba cog?rselo, pero ella se dio media vuelta y me lo impide.
- ????Qui?n eres t?? ?Est? contigo el sinverg?enza de Carlos?!!! - se oye gritar al otro lado del tel?fono.
- Est? conmigo un Carlos, s? y ya hemos hecho el amor y todo- miente la descarada.
- Pues dile que ahora mismo le voy a tirar sus ropas por el balc?n y que se quede contigo para siempre- oigo perfectamente.
- Ha colgado. ?Era tu mujer?
- Pero si no tengo mujer. Ser?a alguna bromista. ?Como te pusiste t?!
- ?Sinverg?enza!- otra que me lo llama- ?A qui?n quieres enga?ar?- y mientras se abrocha la blusa y se estira la falda.
- ?Que no, mujer! Que incluso puede que fuera mi hermano, que es un bromista e imitador de personas.

No hubo manera de convencerla. Me dio un empell?n y me tir? hacia la puerta del lujoso apartamento.
?Y el caso es que estoy soltero y no tengo novia!
Desde ese d?a, cuando veo una mujer que me gusta, desconecto el tel?fono antes de cruzar dos palabras con ella. Al menos aprend? la lecci?n.

Publicado por quijote_1971 @ 12:07  | Cuentos
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