Viernes, 10 de agosto de 2007
El perro saltarín.


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Tengo un perro que parece galgo corredor y pastor ladrador. En cuanto se acerca alguien a la verja, ladra, grita y alerta. Y no crean que lo hace con una sola nota. Tiene al menos cuatro. Cuando es alguien de la familia, de una forma; si es uno que viene de visita otra; una más si algún viandante pasea y por fin, si una persona osa traer perro con él, otraaaaaaaaaaaaaa.
Cuando le saco del cercado y le dejo correr, sale como un cohete atómico. En dos segundos se planta en la cañada cercana y como huela gato o rata, le da lo mismo, inicia una persecución, que si es de gato acaba con éste en lo más alto de un árbol. Nunca ha cogido a ninguno y me deja respirar tranquilo. Si se trata de rata, la atrapa y la desnuca. La trae como si de un trofeo de caza se tratara y la deja a mis pies.
Cada mañana me corea con sus ladridos cariñosos, deseando que le salude y juegue con él. Apenas tengo tiempo y lo siento, porque creo que es lo que más le gusta. Si le tiro un palo muy grande lo trae de inmediato y si ve que cojo una piedra salta a mi lado para que se la tire. He comprobado que es tan rápido, que llega antes que la piedra al lugar donde cae, y por eso no es extraño que la coja entre sus fauces sin tocar el suelo.
Se me olvidaba decir que este perro tiene nombre desde que nació, y todos le llamamos Ralfi. Como tiene nombre es como si fuera de la familia y se, que eso nos dolerá aún más cuando le pase algo. Ya tuvimos otros perros y las despedidas fueron lacrimógenas.
Pero lo que más me sigue asombrando es su capacidad de saltar. No corre como los demás perros. Lo hace saltando los obstáculos como un caballo o quizás como un ciervo. Sus patas delanteras se levantan hacia adelante semidobladas, y las traseras hacia atrás, casi paralelas al suelo y como prolongación de su cuerpo largo y estilizado.

Es tal su destreza innata, que nunca se ha caído de mala manera, a pesar de saltar enormes piedras y troncos caídos. Tiene tres años y espero que viva muchos más. Le gusta mucho que le lavemos y que le demos champú. Su pelo largo se le tenemos que cortar a veces un poco, porque se le hacen greñas, pero lo más bonito es su larga cola de color marrón como todo él.
Bueno, sólo quería dedicarle un escrito a uno de mis mejores amigos y lo he hecho. Gracias por leerlo.


Publicado por Lanzas @ 19:22  | Costumbres
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