Viernes, 30 de marzo de 2007
Imagen

La Pasión de Jesucristo



Había predicado el amor, había resumido los mandamientos en dos:”Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Para el Sistema de entonces, como ahora, eso era muy peligroso. ¿Cómo podían los judíos permitir el perdón y poner en peligro a escribas y fariseos sus privilegios tan bien montados? ¿ Cómo podían los romanos admitir un revolucionario que predicaba un Dios que amaba a todos por igual? ¡Había que dar un escarmiento a tamaño “embaucador” de masas hambrientas de Justicia y de esperanza!
Los del Sanedrín tenían que denunciarle a los romanos por querer erigirse en Rey y encima no de este mundo, los romanos tenían que darle un escarmiento. Primero Pilatos, duda, se inquieta, ante la insigne presencia de un personaje que se mantiene firme, sin miedo ante la muerte y que dice ¡ESTAR EN POSESIÓN DE LA VERDAD! Bastarán unos cuantos latigazos y dejarle un poco como diversión de los soldados, ya hartos de la lejanía de su Roma Imperial y proclives a usar la tortura como entretenimiento.
Los encargados de los látigos de siete colas con bolas de acero, expertos donde los haya, se aplican a la labor, saben que no hay que darle en el corazón, porque eso significaría la muerte, le azotan atado a una columna del patio de torturas, hasta que la sangre les salta hasta los ojos y se expande por todo el patio, luego se sientan y le penetran las sienes con una corona de espinas de rosal bien entretejida, para que no se caiga fácilmente. El reo no ve apenas entre las gotas de sangre que le ciegan y apenas oye, cuando Pilatos le presenta casi desconocido entre su propia sangre:” He aquí el hombre”, quiere decir: Ya apenas queda nada de él después de la tortura, ¿Aún pedís más? Pues se asombra, los judíos, a los cuales venía a redimir, ¡si quieren más!¡Crucifícale!¡Crucifícale!
Se le carga con el madero trasversal y al Gólgota; a la cima del cerro donde se crucifica a ladrones y asesinos. La crucifixión es una tortura romana, donde los reos mueren lentamente por asfixia implacable, que es después de tres o más horas terminada por agotamiento de los verdugos con la quiebra de las rodillas para acelerar el proceso asfixiante. Se cree que muchos reos mueren por infartos o anginas de pecho, incapaces de soportar tanto dolor. A Jesús se le clava por las muñecas, que revientan los clavos de acero y por los pies, con un solo clavo, poniendo una rodilla doblada para que sea más eficaz. La sangre resbala por el madero vertical, cuando le elevan el trasversal hasta encajarle, llegando hasta el suelo, que riega durante varias horas. ¿Cómo soporta tamaño horror? Su complexión robusta, ahormada en el tajo del taller de carpintería de su padre adoptivo, donde desde niño supo atender a los vecinos de Nazaret en sus muebles y hasta en sus vigas, le ayudan, ¿O hacen mas largo el suplicio? Por fin expira, y el centurión, que ya tiene prisa por volver a su casa le lancea en el costado, porque aunque ya está muerto,¡Por si acaso! Sangre y agua, de los pulmones encharcados le saltan a los ojos que se restriega y ¡Oh paradojas, le hacen ver! Y exclama: “¡Verdaderamente era el Hijo de Dios! ¿Todo se ha consumado? ¡No! Falta el entierro y la RESURRECCIÓN, para esto había venido a la Tierra. “El que me siga vivirá eternamente”. Cuando volatiliza el cuerpo mortal y deja impreso en el sudario para la eternidad el suplicio sufrido para redención de todos los hombres, es cuando todo está cumplido. “Id y predicad por todo el mundo el evangelio” “la Buena Nueva” “La Esperanza”.
Muchos cristianos han seguido y siguen sus enseñanzas, son martirizados y son puestos fuera del Sistema, por peligrosos, por revolucionarios, por alborotadores, ¡No conviene que sean atendidos!¡Acabarán con nuestro predominio”. Dejémosles, mientras esperen la otra vida, pero no les dejemos si quieren subvertir esta ahormándola a su “Buena Nueva”. Hoy en el siglo XXI de Cristo, Dios Nuestro Señor, el Mundo egoísta sigue crucificando mártires y apartando revolucionarios. El sufrimiento hasta morir a la “edad que no es alegre morir”, los 33 años, ya no será como el suyo, será la víspera y una descarga de un pelotón de fusileros en unos minutos irrepetibles.


Publicado por Lanzas @ 19:48  | Dramas
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios