Mi?rcoles, 31 de enero de 2007
Un muerto a los postres- Cap?tulo IV

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La se?ora Alonso, le cuenta al inspector como hab?an quedado el viernes todos los dirigentes de la empresa Infortotal en el hotel para compartir uno o dos d?as de descanso y a la vez ultimar algunas cuestiones mercantiles.

- ?Los se?ores Chue y el otro, se marcharon muy pronto, no?
- S?, a las siete de la tarde, m?s o menos- responde Carmen.
- ?Y los M?ller?
- Algo m?s tarde, a las ocho o quiz?s, m?s. Me acuerdo muy bien, porque estuve hablando con mi amiga Beni y mir? el reloj y me dijo que Adolfo quer?a irse como muy tarde a las ocho. Mi marido hablaba con ?l amistosamente - mientras Arrieta hac?a las preguntas, su ayudante Eguilaz tomaba notas con su ordenador de bolsillo.
- Eguilaz, vaya a preguntar a los franceses. Veamos que saben.

Mientras Eguilaz sal?a, el Inspector Arrieta comunicaba a la viuda, que de momento el cad?ver de su marido ser?a remitido al Cl?nico de Sevilla, para hacerle la Autopsia. Ella pod?a irse cuando quisiera a su casa.

Mientras el subinspector entrevistaba a los franceses, ?l se fue a recepci?n para comprobar los datos guardados, con las direcciones en Sevilla de los socios de Alonso.

Una vez, el Juez manda el cad?ver al Cl?nico, los dos polic?as se re?nen en el hall del hotel.
- Veamos, Eguilaz, ?qu? has sacado a los franceses?
- Bien los monsieurs, que hablan bastante bien espa?ol, dicen que vieron discutir al alem?n con Don Luis Alonso poco antes de marcharse. Uno de ellos pill? algo as? como: ?No vamos a meternos en negocios sucios?, nada m?s.
- Hay que llamar a Sevilla. Voy a hablar con el Inspector Jefe Pacheco.

Arrieta habla con Pacheco:
- Es preciso que localices a los siguientes se?ores-d?ndole nota de todos los que se supone ya en Sevilla relacionados con la empresa-es necesario, aunque sea domingo, que localicen a todos, pues alguno puede irse al extranjero.
- De acuerdo, en principio, ?pido ?rdenes de detenci?n o no?
- Cu?ndo les hablen de la muerte del empresario, es preciso observar su reacci?n. Si alguno no se le puede localizar, proporci?nate orden de busca y captura, pues es posible que sea el asesino o su encubridor. Manda a gente experta.
- Eso har?. Te esperamos aqu?, pues s? que te han asignado el caso.


La noticia salta por la radio de la polic?a, mientras el Inspector y su ayudante sew dirigen a Sevilla:
?Alijo de opio en unos fardos que conten?an componentes electr?nicos. Se est? investigando la presunta implicaci?n de un transportista alem?n, afincado en Sevilla?
- Eguilaz, ese es M?ller, seguro.
- Me parece que esto va ser pan comido, inspector. Ese se?or seguramente ha eliminado al se?or Alonso, porque era un obst?culo para sus prop?sitos, pero el ignorante no sabe que and?bamos tras ?l desde hace tiempo.

As? era, el registro de una serie de paquetes importados desde China y alrededores hab?a dado sus frutos, mont?ndose un dispositivo de control de forma que los camiones de M?ller hab?an estado bajo vigilancia.

Arrieta llama de nuevo a Pacheco, ya cerca de Sevilla:
- Me acabo de enterar de lo del alijo, es preciso detengan al alem?n.
- Est? ya en la Comisar?a. Te estamos esperando.
Cuando entran en la nueva comisar?a en la Alameda de H?rcules, recientemente inaugurada, un agente de guardia les indica que el mismo Inspector jefe les est? esperando en una sala de interrogatorios.
- Veamos Se?or M?ller, ?sabe usted que tal est? su socio Alonso?- le espeta Arrieta, una vez que conoce que no se le ha comunicado nada de su muerte.
- ?Por qu? me pregunta eso? Ayer le dej? en el Hotel Gran Golf de Matalasca?as estupendamente.
- ?Ha sido asesinado!
- ?C?mo, qu? me dice?- aparentemente demuestra estar extra?ado.
- Puede llamar a un abogado, es preciso que sepa que es usted sospechoso.
- Vamos a ver les voy a contar lo que s?. No necesito abogado de momento, porque estoy seguro de que no he matado a nadie y menos a mi amigo. Unos chinos me propusieron el trasladar cajas con componentes inform?ticos por toda Europa y si quer?a ganarme una buena pasta, ?En que hora les escuch?! Me tendr?a que dejar meter algo de opio, cuando trajera la mercanc?a desde el Este hasta Sevilla. Que no me preocupara que miran poco los camiones, porque todas las sospechas las dejan para los barcos y aviones.
- Espere, espere, interrumpe el Inspector Pacheco. ?Admite lo de la droga? ?Sabe que le pueden caer quince a?os de c?rcel si coopera puede que diez?
- Pero s? que no he matado a mi amigo. ?Joder! ?Mich cago in der Mutter, die sie gekalbt hat!
- ? Necesita traductor?
- No, no solo era: ?Me cago en la madre que les pari? a esos chinos de mierda!
- Guarde las formas, que adem?s pueden acusarle de racista.
Una vez fuera los polic?as intercambian puntos de vista, deciden imputar a M?ller de tr?fico de droga, llamar al Juez de Guardia para que les de las ?rdenes de detenci?n para Chue en Lie y Ma-Tse-Tan e irse a descansar hasta el lunes.

Continuar?
?Es seguro, que los chinos son los asesinos? ?No pudieron tratar con Alonso y buscaron la opci?n del alem?n?

Publicado por interazul @ 17:06  | Misterio
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