S?bado, 27 de enero de 2007
LA BURRA VALIENTE

Imagen


Mi primo y yo nos montamos en la burra de Miguel, un vecino de mi abuelo, para dar un corto paseo desde la casa al prado, donde la dejamos pastar toda la ma?ana.
El bobalic?n de Jos? iba delante llevando la rienda, un solo ramal de c??amo tirando de la brida sin bocado, yo como pod?a, me agarraba a sus hombros para no caerme de la grupa.

No era la primera vez que dirig?amos al animal por la estrecha calleja entre las dos casas de piedra, hasta desembocar a la plaza del pueblo y seguir hasta la campi?a.

Lo que si era la primera vez es que una vaca de grandes dimensiones, tratara de forma inopinada acceder desde el otro extremo del pasadizo, justo en sentido contrario al nuestro.
- Jos?, que la vaca y la burra no caben juntas por el pasillo este.
- ?No seas miedica!, ya estoy tirando de la brida para que recule el animal.

Pero al ser un solo ramal, la burra no entend?a la orden, s?lo giraba como loca y en una de estas me baj? o me tir?, me puse delante de ella y tir? de la brida. ?Esto s? lo obedec?a!

Pero los peligros no iban a zanjarse ah?. Una vez salimos al campo, estando muy cerca de la era, la manada de vacas de Mill?n, otro vecino de mi abuelo, tambi?n buscaba pasto de forma acalorada, por gracia de un vaquero de v?a estrecha, que las arreaba para que llegaran cuanto antes e ir ?l a comerse el pan con chorizo de la ma?ana, a toda prisa.

Y claro, las ten?amos a menos de veinte metros del trasero del animal. La burra, que se llamaba Mariposa, parece que las oli? m?s que la vio y como ya hab?a tenido la experiencia de hacia un ratito le dio por echar a correr. ?Cuanto m?s corr?a la burra, las vacas m?s se espabilaban! Yo botaba como un pelele en la feria y mi primo se empe?aba en querer frenarla. En una de estas, la burra se fren? en seco y el tontorro de mi primo y este salimos por encima de las orejas del bruto animal y quedamos encima uno del otro en escorzo incre?ble.

La Mariposa salta por encima de nosotros y ?cosa extra?a! Llenos de ara?azos y sangrando, parece que no nos hemos roto nada.
- Juanito, que las vacas est?n ah? y son m?s de treinta, como nos pillen ya no lo contamos.
- Ya veo, ?mira que frenarla as?! ?Como salga de esta te voy a dar una patada en la espinilla!
- ?Corre, corre, que nos pillan!
?Menos mal! El vaquero se dio cuenta de lo que pasaba y las desvi? justo a tres metros de nuestro lado. Agarramos la borrica y la llevamos poco a poco, andando hasta la campi?a. Nos lavamos en la fuente, nos tumbamos a la sombra de un manzano y aqu? estamos viendo caer las manzanas, como me dice el maestro que hace un tal Newton.

Publicado por quijote_1971 @ 20:34  | Costumbres
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios