Jueves, 18 de enero de 2007
Un muerto a los postres.-Capítulo I.


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Estaban cenando. Era la tercera noche de su estancia en el hotel y a los señores Alonso les gustaba cenar en el restaurante del mismo, antes de retirarse a su habitación.

Durante el día jugaban al golf y tanto él como ella lo hacían francamente bien. El hotel cercano a la playa y al campo de golf era el ideal para descansar unos días y dejar los negocios aparcados. Cosa que nunca se conseguía del todo, porque los móviles no descansaban y aunque Luis tenía plena confianza en su secretario principal y ejecutivo, Eduardo Linares, no dejaba de consultarle algunos imprevistos sobre todo cuando algún cliente se quejaba de que su mercancía no llegaba o querían cambiar algo a última hora.
La empresa Infortotal de Alonso, ubicada en Sevilla, se dedicaba a la importación y distribución de componentes electrónicos. Estaba en total auge produciendo grandes beneficios.

La cena era del tipo buffet y podían escoger entre varios platos bastante variados. No era siempre así, pero los fines de semana largos y en las vacaciones veraniegas siempre lo era en aquél hotel.

La cena fue muy apetitosa y regada con un vino tinto de Ribera de Duero muy bueno, aunque la esposa sólo toma agua mineral. Al llegar a los postres, Luis Alonso le dice a su mujer:
- Me parece que algo me ha sentado mal. Me encuentro mareado.
- Hemos tomado los mismos platos y ya sabes que yo me encuentro algo delicada, pero hoy después de andar tanto, me encuentro estupendamente. ¿Será otra cosa?

De forma súbita el hombre cae de bruces sobre la mesa. Su esposa, Carmen intenta levantarle pero se da cuenta de que es imposible. Lanza un grito desgarrador.
- ¡Mi marido está muerto!
Se hace un silencio sepulcral en el casi repleto comedor y enseguida un camarero se acerca raudo:
- No es posible, espere- y dice en español y en inglés a continuación-¿hay algún médico entre ustedes?
- Sí- responde un hombre desde una mesa cercana.
Le toca el cuello y la mano izquierda.
- Este hombre está muerto. Deben llamar a la policía de inmediato.
Carmen López se desploma sobre la silla y es atendida por el doctor solícitamente, dándola un vaso de agua mineral.

- Ella está desmayada. Sólo desmayada.

El gerente del Hotel se presenta a los cinco minutos y dice en voz alta:
-Vayan cada cual a su habitación y comprendan que necesitamos que la policía nos dé instrucciones.
El Hotel situado en las playas de Matalascañas, pertenece al término municipal de Almonte, conocido municipio de Huelva, dónde se encuentra también El Rocio. Como es zona rural, la Guardia Civil es la encargada de realizar los atestados en primera instancia.
- Teniente Morales, haga el favor de acudir, que en el Hotel Golf Mayor, acaba de morir un hombre en el restaurante- le comunica por teléfono un gerente nervioso y muy preocupado.
- No toquen nada. ¡Dejen todo como esté y no retiren alimentos ni servicios! Yo mismo voy con una patrulla.
El Teniente Morales junto con dos números del puesto se precipitan al coche y con las sirenas a todo trapo se presentan en unos quince minutos en el hall del hotel. Por el camino ha llamado a la Comisaría de Huelva, para que un Inspector de homicidios se persone lo antes posible en el lugar y se traiga a un juez de guardia para el levantamiento del cadáver.

Lo primero que hace el teniente es consultar al médico que se ofreció en el comedor a reconocer al cadáver.
- ¿Cuál cree que es la causa de la muerte? Si es que tiene una opinión- indaga Morales.
- Creo que puede haber sido un infarto masivo, pero provocado por un veneno. ¡Fíjese en los ojos y en el líquido que le salió por la boca!- contesta.
- ¿Es esto sobre el mantel, no?- señalando un líquido viscoso casi negro, entre sangre y algo más.
- Sí, sí.
- Cifuentes-dice, refiriéndose a uno de los guardias- traiga las bolsas de plástico y tome muestras de todos los alimentos que han tomado estos señores.
- Bueno tenemos que limpiar todo cuanto antes, esto es un hotel y va a ser mi ruina este asunto-dice el gerente.
- ¡No toque aún nada! ¡Esa botella de vino tinto, casi terminada, espere!- y con un guante coge la botella y la huele-¡Tiene ácido cianhídrico!

El señor Alonso había sido envenenado.

Continuará…


Publicado por interazul @ 13:37  | Misterio
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Comentarios
Publicado por interazul
Jueves, 18 de enero de 2007 | 13:42
Esta nueva Novela que comienzo a publicar hoy va a tener el aliciente de que a partir del segundo cap?tulo, cuando aparecen todos los protagonistas, voy a proponer se hagan c?balas sobre la identidad el asesino. Un saludo. Interazul.