Mi?rcoles, 17 de enero de 2007
LA RAMPA.

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Est? ah?, al final de la callejuela. Es muy estrecha, como de medio metro a lo sumo de ancho; algo larga, unos tres metros de longitud. Al final. ?D?nde conduce? ?Hacia que desconocido s?tano lleva? Todas las tardes, despu?s de salir del colegio me entretengo mirando al final de esa traves?a semioculta como dos hombres meten unos fardos desliz?ndolos por la rampa.
La rampa me atrae, me cautiva y he decidido mirar por el ventanuco que sirve de final a la rampa. Me pregunto: ?Es el final o la rampa sigue por el otro lado?

Los d?as pasan. No me decido. ?Y si me cuelo y luego no puedo salir? Me he propuesto observar oculto por el seto que crece en la callejuela, lo que hacen esos hombres, que todas las tardes meten dos fardos que traen con una carretilla desde la calle principal. Incluso les voy a escuchar, s? es que dicen algo.

He dejado la mochila con mis libretas, los libros de la ESO y unos restos de phoskitos de la merienda de la tarde, sobre el suelo, junto a m? y oculto por los ramajes les veo llegar. Dejan la furgoneta, ya que no cabe por la estrecha v?a donde est? la rampa, y con el volquete de siempre llevan los dos fardos hasta el final del misterioso repecho.
- ?Otra d?a m?s y van?!-le grita uno a otro de aquellos hombres.
- T? calla, que para eso nos pagan- le responde el otro.
- Pero es que me da pena, tener as? a una persona tanto tiempo.

Entonces- pienso- hay una persona al final de la dichosa vertiente. ?Estar? secuestrada? Ya en cuanto se retiren mirar? por el ventanuco a ver que se ve- me propongo.

A los dos minutos los dos enviados por vete a saber quien recogen su carrito y montan en el veh?culo con rumbo desconocido.

Me acerco a la ventana, la rampa no muy pendiente me lleva junto a un ventanuco por donde un ni?o como yo cabe si se lo propone, pero un adulto lo dudo.

- ?Ehhh! ?Hay alguien ah? abajo?- Pregunto con total desparpajo.
Nadie responde. Me acerco un poco m?s y ahora veo como un tobog?n por el que se prolonga la misteriosa rampa. Aquello no es una ventana normal. Es un tragaluz o algo parecido a lo que ponen en las pel?culas, por donde se meten los ladrones cuando hay aire acondicionado.

- ?Hola, soy un vecino!- insisto.

Me inclino un poco m?s para ver y decido volver con una linterna. Me retiro.
Entro en casa por la puerta de atr?s y cojo la linterna de la cocina. Mi madre ni se ha enterado de que he vuelto. Est? viendo una de las muchas novelas de la tele.

Vuelvo con la linterna. Enfoco y todo est? muy oscuro al fondo. No veo nada. Me inclino un poco m?s y ?horror! ?Me caigo de bruces!

La linterna baja por su cuenta, no veo nada, aterrizo sobre un mont?n de fardos y no me hago apenas da?o. Cojo de nuevo la linterna y enfoco alrededor.
?Un miedo atroz me paraliza! Hay un hombre muerto en la esquina del cuarto. Caigo la linterna, la vuelvo a encender de nuevo y para mi desgracia veo como los gusanos le salen por los ojos al bendito ser.
?Socorro! ?Auxilio!- grito como un condenado.
Veo una escalera de mano en un rinc?n de la m?sera estancia donde huele a miseria podrida y la coloco sobre el tobog?n. Milagrosamente entra por poco, salgo con la ropa sucia, rota y el pelo como alcayatas. Pero salgo a la calle. Corriendo me meto en casa y voy a mi cuarto.
- Alex. ?Eres t??- oigo a mi madre.
- S?, mam?. Ya he venido del colegio y hemos tenido Educaci?n F?sica. Me voy a duchar. Vengo muy sucio.

Al d?a siguiente oigo el ulular de las sirenas de la polic?a.
- ?Sabes que encontraron al pobre ciego desaparecido? Parece que le hab?an secuestrado porque ten?a mucho dinero. Y su hermana no quiso pagar. Eso he o?do- Es mi madre que habla con la vecina de al lado.
- Ya s?. Estaba muerto en el s?tano de la callejuela. El caso es que nunca o?mos nada en tanto tiempo. Han detenido a dos hombres que le met?an comida y ropa por el ventanuco. Ese que hay al final de la rampa.

Ya desde entonces, voy que me mato. A todo correr cuando paso por delante de la callejuela. Ni miro a ver si hay rampa o no hay rampa.


Publicado por quijote_1971 @ 20:09  | Misterio
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