Viernes, 12 de enero de 2007
AMOR SIN BARRERAS
( Este relato forma parte de una trilog?a: AMOR SIN CONTRPARTIDA-para tontos- AMOR INCOMPRENDIDO-para idiotas- y este que es PARA LISTOS)

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Eusebio y Pablo eran amigos desde ni?os. Crecieron juntos y estudiaron juntos en el Instituto. Ahora estaban prepar?ndose para entrar en la Universidad. No estaban muy seguros de lo que quer?an estudiar y es m?s, muchas veces comentaban, que mejor ser?a dedicarse a los negocios de sus padres, que ten?an hoteles y restaurantes, que daban mucho dinero, y dejar de perder el tiempo con carreras que luego ni ejercer?an.

Eusebio conoci? a una chica, en la feria de principio de verano, que se celebr? en Marbella en la semana del 11 de junio. La chica era inglesa, se llamaba Emily, llevaba varios a?os acudiendo a veranear al magn?fico municipio de la Costa del Sol.

Pronto la simpat?a que irradiaba la muchacha y los deseos de cari?o que necesitaba Eusebio compaginaron de maravilla y empezaron a salir juntos.
Al principio los s?bados y alg?n domingo perdido. Luego entre semana y sin problemas, despu?s de ir al cine o a una cafeter?a a tomar algo, se acostaban en alguna de las habitaciones del hotel de su padre, el cual ten?a conocimiento de ello. El problema aparente era, que Pablo se hab?a quedado sin amigo y c?mo a ?l eso de las novias no le iba, no porque fuera ?gay?, que no lo era, sino porque las mujeres las ve?a para m?s adelante, cuando terminara los estudios, Eusebio lo llevaba mal.

Los dos primeros meses quedaban los viernes como antes para tomar unas copas y hablar de todo. Pero un d?a Eusebio le dijo a Pablo:
- No puedo quedar este viernes, porque como salgo con mi chica, no veo d?nde encajas t?.
- Como quieras. No importa, ir? con los de la clase de Inform?tica, que aunque no me llevo muy bien con alguno, son gente libre.
- ?Libres? ?por qu? dices eso?
- Pues porque los que os ech?is novia est?is m?s atados que un burro en la barra de Mijas.

Esto hizo recapacitar a Eusebio. Su amigo lo era desde la infancia y a aquella chica, maravillosa s?, pero en realidad una desconocida hasta hac?a dos meses, no deber?a truncar la amistad tan larga y profunda.

- Puedes hacer una cosa, venir con nosotros, yo dir? a Emily que llame a una prima que suele ir a comprar con ella y que es m?s o menos de la misma edad.

Los amigos quedaron aquella tarde a las ocho, para ir a la bolera americana, lo cual les gustaba a todos y as? pod?an charlar, divertirse y tomar unas copas.
La prima de Emily, cuyo nombre era Diana aparentaba tan encantadora como su prima.
En un momento dado, la compa?era de Eusebio, le dice a Pablo:
- Eres una persona muy interesante, y sabes muchas cosas.
- Gracias, mi amigo me ha hablado mucho y bien de ti.
- Bueno veamos lo de los bolos que tal se te da.

Le tocaba a Emily la siguiente tirada. Hab?an formado dos equipos y su gr?cil figura al tirar la bola dej? emocionado a Pablo.
- ?Lo logr?, strike, sumamos diez puntos!-grita llena de alegr?a la experimentada deportista.
- Ahora voy yo, vamos a ver?-dice un Pablo asombrado de la pericia de Emily.

Pablo era un buen jugador de bolos, aunque en Andaluc?a no encontraba apenas gente que estuviera interesada. S?lo algunos veraneantes del Norte, que ten?an algo de pr?ctica en las boleras de Cantabria, que no son como las americanas, pero bueno, su jugada fue muy buena tambi?n, con lo que un halo de simpat?a entre los j?venes rivales en el juego, flotaba en el ambiente.

Mientras agotaban su turno Eusebio y Diana, que tampoco se llevaban nada mal, Pablo invita a un refresco a Emily.
- Me ha gustado mucho tu forma de tirar la bola- dice Pablo.
- ?S?? ?Por qu??- contesta una sugerente mujer, que ya ?l no duda que le cae bien.
- Pues mira tu cuerpo parec?a el de una escultura de Ceres, diosa de la Agricultura y que yo vi su r?plica en piedra, que parec?a viva. Bueno perdona mis comparaciones.
- No, no, son very beautiful words.
- You are charming- le respond?, para no quedar menos.

Y as? en ingl?s y en espa?ol, se piropearon sin trabas.

Cuando Eusebio se acerc? a ellos, junto con una Diana tambi?n muy risue?a, casi se estaban besando. Sus manos se tocaban entre los vasos de refrescos y sus cabezas se inclinaban una sobre la otra.

Al ver su presencia. Y de forma instintiva se separan y tratan de disimular.
- Emily, ?vamos!- casi grita Eusebio.
- Espera un momento, que todav?a no hemos terminado la partida.
- ?Si?ntate aqu?, Eusebio- le dice un Pablo reconciliador.
- ?Te ha gustado mi chica, no?
- Es formidable. Te hace un strike en un momento-bromea Pablo.
- ?Chicos, chicos! ?Vamos a divertirnos todos? Vamos al chalet de mis padres, que ellos est?n de viaje hasta ma?ana- suelta de pronto la tal Diana.
- O k.- dice Eusebio, cogiendo de la mano a Emily- Y t?, con Pablo, ?eh?
Los cuatro salen de la bolera y cogen el Opel de Eusebio. De forma veloz les lleva al magn?fico chalet de los padres de Diana, situado en pleno campo mije?o, muy cerca de Marbella.
Despu?s de que Diana abriera la verja del chalet, y aparcaran el coche en el porche anterior al garaje, entran en el sal?n de la mansi?n.
- Ni?a. ?tus padres te dejan para tus juerguecitas esta ?choza??
- Ellos quieren que me divierta y s? me la dejan, pero s?lo traigo a amigos de confianza.
- ?Qu? os preparo para beber?- pregunta el supuesto acompa?ante de Diana.
- No, t? espera un momento. Eusebio se viene conmigo a la cocina, qu? ?l sabe preparar unas tapas, como dec?s aqu?. Vamos Eusebio.
- Vale. Pero portaros bien. Tardo unos minutos.

Diana al llegar a la puerta de la cocina se deja caer materialmente sobre Eusebio. Lo que no sabe el amigo es que su prima le ha dicho que entretenga a su novio lo que pueda que ella quiere hablar con Pablo.
- Diana, chiquilla, ?qu? est?s como un tren! ?no me tientes!
- Eusebio, este tren quiere atropellarte.
Un brazo de ?l la lleva junto a una rinconera que hab?a en la cocina y all? la besa y busca sus senos por debajo de la blusa. Ella se la quita y el joven deja vagar sus labios por el cuerpo de la chica.
Mientras en el sal?n. Un Pablo lanzado se acerca a Emily y la da un beso de tornillo, que casi paraliza a la sugerente muchacha.
- Pablo. ?Te gusto?
- Me encantas y te quiero para m?.
Los j?venes no lo piensan mucho y de forma apasionada se abrazan y desnudan casi por completo.
En el amplio sof? en que se encuentran el hacer el amor es muy f?cil y casi imposible zafarse de hacerlo al notar el suave y c?lido cuerpo de ella debajo del de ?l.

C?mo media hora despu?s de todo este cruce de amores entre j?venes apasionados sin saber muy bien por qu? se produce este capricho del destino.
Eusebio se da cuenta de lo que ha hecho. ?Ha hecho el amor con la prima de su amiga, que en teor?a era la chica de su amigo!
- ?Dios m?o! ?Qu? hemos hecho?
- ?Te arrepientes?- le pregunta Diana.
- ?Estoy confuso! ?Qu? le decimos a Emely?
- Le dices: ?Qu? tal te lo has pasado con Pablo? ?Yo de, ?c?mo dec?s los espa?oles?, s?, ya: de ?putamadre? con Diana.
Eusebio se da cuenta en ese momento de todo lo ocurrido y sale de la cocina, no sin antes abrir unas latas de calamares en su tinta y de at?n de muy buena marca que encuentra, as? como bolsas de patatas fritas, de cortezas y de aceitunas sevillanas.
Se arreglan un poco en el cuarto de aseo de junto a la cocina y salen
-?Chicos! ?D?nde est?is?- pregunta una Diana con dos bandejas en las manos, mientras Eusebio saca las otras dos, con servilletas de papel, tenedores, vasos y coca-colas y cervezas, sin saber como, mantienen el equilibrio.
- Estamos en el cuarto de ba?o, arregl?ndonos un poco, ya vamos enseguida- se oye a Emily desde dentro de uno de los lujosos cuartos de ba?o, donde se peina el pelo, mientras Pablo la acaricia, una vez m?s, sus senos todav?a desnudos.
A los diez minutos, salen los dos compuestos, como si nada hubiera pasado. Eso s?, con una sonrisa que los amigos saben lo que significa: ellos tienen la misma, en su cara de satisfacci?n.

Publicado por Lanzas @ 21:28  | Amor
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