S?bado, 18 de noviembre de 2006
LLUEVE

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Esta mañana, por fin, llueve. Las nubes pasaban sin descargar una sola gota del preciado liquido durante meses, pero hoy, por fin, llueve.

Al principio eran unas cuantas trazas que golpeaban los cristales de manera anodina y que el deseo de que fueran auténticas gotas de agua irrefrenables las hacían ridículas. A las dos horas una persistente capa de agua se desliza por los tejados convirtiendo en acroteras vomitivas a todas y cada una de las tejas. ¡Esto ya parece otra cosa! ¡Por fin Dios escuchó nuestras plegarias y llueve sin freno. Los campos recibirán como oro esta lluvia salvadora.

Me quedo sin corriente eléctrica. ¡Ya está, en cuanto caen cuatro gotas las torres de la Electra se derrumban o se bloquean! No importa, es bueno que llueva, pienso, mientras observo por la ventana ríos de agua que ya anegan las alcantarillas.

“Voy a poner la radio de pilas”, me digo, ya un poco aburrido, y sintonizo Radio Local, que empieza enseguida las noticias:
- En el barrio bajo, los vecinos están achicando agua en los garajes. Dos locales del Mercado Central han tenido que ser desalojados, ya que una gran riada les inundó.
Conectamos con “Rodri Percal” que está en la calle del Aceite: Rodri, ¿Qué ves desde tu posición?
- Aquí Rodri Percal para Radio Local-oigo mientras levanto el volumen del transistor- En la calle del Aceite la Policía Local ha cortado el tráfico porque las alcantarillas vomitan agua y los coches navegan hacia el río que permanecía seco hasta ayer por la tarde. ¡Espera, espera! Me indican que debo retirarme hacia la calle alta del Troncón, que en esta todos los vecinos están sobre los tejados. Seguiré informando.

- Amigos oyentes, esperamos en breve seguirles informando de lo que ocurre en la calle del Aceite. Nos indican que el parking de la Plaza de la Libertad se ha inundado por completo y se recomienda no intenten acceder a sus vehículos. Permanezcan en sus lugares de trabajo o en sus casas.

El agua cae como cortinas formando auténticas cataratas sobre los tejados. Lo que hace unas horas eran calles secas y polvorientas se han convertido en ríos de agua y lo que es peor lodo, ramas, hojas y basuras que las hacen intransitables.

¿Es que siempre ha de ser así? Meses de sequía y cuando llueve todo inundado. Ya no voy a volver a rezar para que llueva. ¡Que mis árboles se sequen y se mueran!


Publicado por Lanzas @ 18:27  | Costumbres
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