Lunes, 25 de septiembre de 2006
EL COMUNICARSE ?ES SIEMPRE CONVENIENTE?

Imagen

Llevaba varios a?os ya pregunt?ndome qu? es lo que pasaba entre nosotros dos.
Mi marido hab?a sido y era un hombre simp?tico y dicharachero. Todo el mundo que le conoc?a le apreciaba. Yo me hab?a casado muy enamorada y creo que ?l de m? tambi?n.
Pasaron los a?os, tuvimos tres hijos, ahora ya mayores y viviendo fuera de nuestra casa, en los que yo me hab?a dedicado en cuerpo y alma al cuidado de mi marido mis hijos y mi casa. Que todo estuviera preparado y en su sitio, de forma que mi marido se hab?a abstenido de colaborar en cualquier trabajo de la casa y lleg? el momento que si yo no se la daba no se pon?a ropa interior ya que no sab?a d?nde estaba.
Lo que m?s me dol?a era su indiferencia hacia m?. Me trataba bien, pero ya no me requer?a en la cama. Pasaban los d?as, las semanas sin hacer el amor, sin decirme nada agradable y empec? a sentirme muy triste.
No sabiendo qu? hacer llam? a un programa de tarot para preguntar qu? es lo que dec?an las cartas sobre mi matrimonio.
Estaba muy nerviosa. La ?tarotista? que me atendi? vio muy clara mi situaci?n. Me dijo b?sicamente que viendo que mi marido era una buena persona, hablara con ?l de lo que me preocupaba tranquilamente. Ella no ve?a nuestra relaci?n rota, m?s bien que hab?a perdido esa magia que toda pareja debe esforzarse en mantener, debido, seg?n ella, a que ?l me ten?a muy segura. Yo siempre estaba esperando en casa como un mueble m?s.
Decid? hacer lo que me aconsejaron y una noche en que lleg? algo m?s pronto le esper? arreglada lo mejor que supe. Me mir? algo asombrado al verme de aquella guisa y me pregunt?:
-?Vamos a ir a alguna parte? Y, ?ese collar? ?Cu?ndo te lo has comprado?
Mis nervios iban a estallar. El collar me lo pon?a muchos d?as y hac?a m?s de dos a?os que me lo hab?a comprado, y hasta hoy que no se hab?a fijado en ?l. Y arreglarme, tambi?n me arreglaba, aunque quiz? hoy hab?a acentuado un poco m?s el contorno de mis ojos y el p?rpura de mis labios.
-No, no vamos a salir. M?s bien lo que quiero es que hablemos.
-?Hablar? Y ?de qu? quieres que hablemos?- dijo con tono aburrido.
-De nosotros. Del tiempo que hace que no te acercas a m?- dije ya con la voz truncada por la emoci?n.
-Bueno, estas no son horas de hablar de esas cosas- rezong? algo encolerizado.
-S?, ya es hora de que hablemos. ?ltimamente apenas lo hacemos. Ya no me dices nada cari?oso ni me pellizcas al encontrarnos en el pasillo, ni acaricias mis pechos cuando estoy haciendo la cena. Ya s?lo me dices: ?qu? hay de comer? y poco m?s. Y la vida es m?s que eso, ?no?
-Pero bueno ?qu? es lo que te pasa? Mujer. T? nunca me has venido con estas historias.
-Lo s?, pero necesito saber qu? pasa con nosotros.
Me mir? como si me viera por vez primera y pareci? que s? era el momento de hablar ya que decidi? hacerlo mientras tomaba asiento en su sill?n favorito.
-Bien, creo que tienes raz?n- dijo con voz grave - Ser? mejor aclarar las cosas.
-S?, es lo que yo creo- dije animada.
-Ver?s; -comenz? con voz que me son? extra?a y distante - si ya no tengo tanta necesidad como antes de hacerte el amor es porque?porque tengo a otra mujer con la que lo hago- la espet? sin ambages - No quer?a hablar de esto para no hacerte da?o. Has sido muy buena esposa y madre y no pod?a hacerlo; pero ya que t? me lo pides, creo que s?, que es mejor aclarar las cosas.
Al asimilar mi cerebro el significado de tales palabras vi como las paredes del sal?n giraban en una loca carrera sin final.
Me dej? caer en la silla m?s cercana temiendo caer al suelo que tantas veces hab?a encerado con mis manos.
Sent? m?s que vi c?mo se acercaba a m?, se inclinaba sobre mi rostro y dec?a:
-Lo siento, mujer. Yo quer?a evitar esto; aunque tampoco me sent?a bien con la situaci?n que estaba viviendo Ya ves, ahora ya no es posible seguir juntos. Ni t? lo soportar?as ni yo.
-Pero? pero ?lo de esa mujer es definitivo?- pregunt? con voz temerosa.
-Lo siento; pero s?, la quiero, estoy enamorado de ella, y de ti hace mucho tiempo que no lo estoy.
Me fui hundiendo poco a poco en la m?s absoluta oscuridad mientras las ?ltimas palabras de mi marido se dilu?an en la nada.
Publicado por mariangeles512 @ 18:43
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios