Jueves, 07 de septiembre de 2006
¡"Marditas señales!


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Esa tarde había un partido en el cual jugaba mi equipo favorito. No veía el momento de salir del trabajo para cómodamente en mi casa poder verlo. Lo iban a retrasmitir por la Vía digital. Encendí la televisión y a continuación pulsé el aparato de la vía; en la pantalla apareció un rectángulo rosa con unas fatídicas palabras: “Se ha perdido la señal”. ¡No me digas que no voy a ver el partido!- me dije a mí mismo cagándome en todo lo cagable.
Volvía pulsar y de nuevo el letrerito con que se había perdido la señal.
Aparte del partido quería ver el último capítulo de una telenovela, a las que yo no soy aficionado, pero que mi mujer sí veía y yo me había “enganchado” en ella. ¡Cosas de la edad!
Pasaban los minutos y yo venga a aplastar cada vez más el botón de la Vía Digital, y nada: se ha perdido la señal. ¡Maldita sea! ¿Será posible que para la primera vez que veo una telenovela y me estaba gustando no vaya a ver el final? ” ¡Se ha perdido la señal, se ha perdido la señal”!
Por mi cabeza cruzó una brillante idea. Iría a buscar las malditas señales y como las encontrase ¡ya iban a ver!
Salí de casa a toda prisa mirando por todos lados. Esas malditas podían estar en cualquier rincón. Anduve por toda la ciudad y ya me intriqué por las afueras sumidas en la más absoluta oscuridad cuando a mis oídos llegaron risas y palabrotas:
-¡ja, ja, ja! No veas la “putada” que le hecho a un tipo que estaba loco por ver el partido en el que juega su equipo preferido.
-Y yo, ja, ja , ja, le he hecho lo mismo a una tía que se pasa todo el santo día viendo novelas mejicanas. ¡Que se ponga a fregar la muy marrana! Ja, ja, ja.
Me quedé paralizado. Allí, en aquel retirado rincón habían huido las jodidas señales y todo para dar por culo a todo dios. Hasta las señales tienen mala hostia- me dije a mí mismo lleno de ira ya que el partido ya habría empezado.
Entré en aquel andurrial y agarré a las señales por uno de sus extremos y las llevé arrastrando hasta mi casa.
Le dije con voz estentórea:
-O me ponéis ahora mismo el aparato en funcionamiento u os mando hasta el satélite de una patada en todo el culo ¡me habéis quietado las dos cosas que más me interesaban en el mundo- dije muy enojado.
Las señales se miraron con el ceño fruncido y en un “pis pas” se metieron en el aparato éste se puso a funcionar.
El partido estaba en el minuto noventa y mi equipo ganaba por dos a cero.
Pasé al canal de las telenovelas y aparecía la boda de los protagonistas. Me cagué en la madre que parió a las señales y al día siguiente me di de baja en la Vía digital. Que se fueran a reír de su puta madre.


Publicado por interazul @ 21:16  | Costumbres
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