Domingo, 13 de agosto de 2006
Capítulo II


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Pepe casi se desmaya. Intentó disimular, pero Loli, la del puesto de prensa se dio cuenta de que algo le pasaba:
- ¿Te encuentras bien, Pepe?- le pregunta.
- Si, si, es que apenas he dormido esta noche, por llevar a Ana a tomar unas copas con unos amigos. Ya sabes siempre nos pasamos de hora. Y tú ¿qué tal?
- Bien, bueno- duda la joven- ya sabes que me dejó tirada el tonto de Niko.
- Bueno ya hablaremos, que ya van a abrir- le anuncia un Pepe consternado.
¡No podía creerlo!¿Sería una casualidad?¿Se trataría de otra persona? Quizás, pensaba, deberíamos haber dado cuenta a la policía aunque ese hombre no quería. A ver si nos culpan de algo. Tengo que llamar a Ana. Bueno mejor no preocuparla. ¡Ya veremos a las tres que termino mi turno de hoy!
Mientras el joven pensaba todo esto, su novia Ana no podía pegar ojo. La había impactado sobremanera el encuentro tan extraño de aquella noche. No podía olvidar la expresión de aquél hombre mal herido bebiendo el agua de la botella que le dejó Pepe.
A las 9.45 se levantó a tomar un vaso de leche, ya que no podía soportar la soledad. De buena gana llamaría a su novio, pero ya estaría en su trabajo y no debía llamarlo. Ya lo haría él en el descanso como todos los días.
Al llegar a la cocina, vio a su padre, que siempre le gustaba madrugar, aunque no tuviera que ir a trabajar, leyendo la prensa del día.
- Buenos días papá.
- Hola hija, ¿qué tal anoche?
- Bien volvimos pronto, porque hoy trabaja Pepe hasta las tres, y me voy a poner a estudiar que pronto tengo exámenes- pensando en que corría el mes de mayo y enseguida tenía que dar cuenta de sus conocimientos de Informática, carrera que le gustaba mucho.
- ¿No tuvisteis ningún incidente? Aquí en el diario dice que ha aparecido un hombre muerto dentro de un saco en la calle Alemania, junto al río Guadalmedina.
La joven casi se cae de espaldas
-¿Cómo dices, papá?- balbuceó, agarrándose a la mesa de cocina para no precipitarse en el suelo.
- Pues que esta madrugada, a eso de las cuatro han encontrado a un hombre dentro de un saco. No ha sido identificado.
- Pues pon la radio. En la COPE dan noticias de Málaga cada hora creo.
- Si eso haré. ¿Te encuentras bien, Ana, te veo muy pálida.
- Es que estuve anoche con los amigos ya sabes y bueno, tengo que estudiar. Luego nos vemos. ¿Vas con mamá a comprar, como todos los sábados?
- Si, si claro, dime algo que necesites, que no sean coca-colas, pastelillos de hojaldre y pan de molde. ¡Qué eso ya lo se!
- Pues no, nada, voy a saludar a mamá que se encuentra recogiendo el dormitorio vuestro.
Ana sube deprisa a la parte alta de la casa y se echa a llorar abrazando a su madre.
- ¿Qué te pasa hija? – pregunta la madre, una mujer bien parecida y de cincuenta y cinco años de edad, con el pelo rubio muy cuidado, y que se llama Julia.
- Verás tengo que contártelo. Esta noche ocurrió algo cuando fuimos a buscar el coche de Pepe.
- ¡Cuéntame todo lo que sea!-sentándose en la cama y llevando a su hija junto a ella.
- Cuando llegamos al lado del coche, había un saco con un hombre dentro.
- ¡Virgen santa!-le interrumpe la madre-¿pero vivo o muerto?
- ¡Déjame contártelo de seguido que si no, no voy a poder!

Y así la hija narró todo lo que les había ocurrido. Al final se echó a llorar de nuevo. La madre se tomó un minuto para pensar:
- Vamos a contárselo a tu padre, llamas a tu novio y vamos a la policía a contar la verdad.
El padre está asustado. Acaba de oir en las noticias de las once que el hombre era un conocido hombre de negocios y que había sido asesinado por un golpe asestado con algún objeto contundente, es posible que una llave inglesa grande o un gato de coche o algo así. Tenía una botella de agua en la mano.
- ¿Una botella de agua?- pregunta Ana, recordando que le dieron la que tenía en el coche Pepe, y se cae sobre el sofá desmayada.
Continuará…


Publicado por interazul @ 20:35  | Misterio
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