Lunes, 31 de julio de 2006
CARTA DIRIGIDA AL SEÑOR RODRÍGUEZ ZAPATERO

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Señor Rodríguez; me dirijo a usted con todo respeto no por ser el presidente del Gobierno de España sino por ser un ser humano.
Soy la hija de un rojo que hace tiempo no está entre nosotros. Fue condenado por el señor Franco a dos penas de muerte y más tarde condonadas por los avales a su favor escritos por hombres de derechas a los cuales mi padre había salvado de la muerte a su vez, ya que las tropelías se cometieron en ambos bandos como usted bien debe saber. Mi padre no tenía las manos manchadas de sangre de ningún hermano español; su delito había sido ser el secretario de la C.N.T. e impedir que la ciudad donde residía fuera tomada por las tropas franquistas en determinado momento de la guerra.
Las penas de muerte fueron sustituidas por el destierro y la cárcel en una lejana ciudad mesetaria. Perdió todo lo que tenía. Hasta los clavos de las paredes. Pasó largos y terribles años de prisión y al cabo de éstos salió cuando el “El general” concedió una amnistía.
Salió con una mano atrás y otra delante.
Yo he nacido después de toda esta tragedia como la de tantas familias españolas y he tratado de no sentir ni rabia ni odio ni deseo de venganza. Y lo he conseguido. No ha sido fácil ya que los hijos de los rojos éramos como apestados hace años en esta España.

Y, ahora oigo la noticia: quieren abrir la herida aun no cicatrizada del todo. ¿Con qué objeto?
¿Cree que por suprimir símbolos o no permitir que se conmemore el veinte de Noviembre, o algo que he oído de una indemnización a las víctimas, va a mejorar lo que pasó en el recuerdo de los que vivieron aquella realidad?
Si tengo entendido que vivimos en un sistema político que respeta la libertad de pensamiento, no entiendo cómo se puede prohibir que unas personas que admiran o creen en lo que escribió José Antonio Primo de Rivera, se reúnan un día señalado para rendirle un homenaje. Eso se parece demasiado a lo que usted parece que rechaza: la dictadura.
¿Y los símbolos? Lo ocurrido no se puede borrar con quitar las estatuas u otros recuerdos, más bien, creo, que deben permanecer donde estén para conocer nuestra historia y pensar que lo ocurrido no debería jamás volverse a repetir.
Y hasta creo que deberían conocer bien la figura de José Antonio. Yo he tratado de conocerle lo mejor que he podido mediante sus escritos y biografías y he sacado la conclusión que él y sólo él, fue un caballero. Nada que ver con lo que más tarde se conoció como falangistas.
Y sobre el Monumento del Valle de los Caídos, eso, de todos los caídos por sus ideas sobre su patria. Nadie tiene toda la razón ni nadie no tiene ninguna.
Ese monumento hay que tratarlo con mucho respeto y mucho cariño. Primero, porque es una obra de arte y segundo y para mi esencial, porque las piedras que lo conforman fueron colocadas con el sudor y la sangre de las escuálidas manos de los presos rojos. Ya por eso es para mí algo grande. Y lo considero de TODOS los españoles, no de los seguidores de Franco en exclusiva.
Y con todo respeto, ¿cree que hay dinero para pagar el sufrimiento, la ruina y la muerte de los familiares más cercanos o de uno mismo? Mis manos se quemarían si tuviesen en sus palmas una sola moneda que tratara de pagar todo lo que mis padres y yo hemos sufrido.
Hacer cualquier cosa que abra las viejas heridas lo considero una gran torpeza.

Desde mi perspectiva deseo un futuro en paz y solidaridad de todos los españoles, no insistiendo en las “dos Españas” de que habló Machado.
Hay que mirar siempre hacia delante, sin olvidar el pasado, pero para que nunca jamás se vuelva a repetir.

Le saluda atentamente: María Ángeles


Publicado por mariangeles512 @ 19:42
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Comentarios
Publicado por llsrsj
Martes, 12 de febrero de 2008 | 20:58
Rodr?guez Zapatero quiere "exterminar" cristianos. Rodr?guez Zapatero tiene odio en su Alma. Rodr?guez Zapatero no sabe Amar.