Mi?rcoles, 05 de julio de 2006
Ahora, ya veo.

Imagen


Caminaba como un alma en pena. El alcohol y las pastillas me estaban matando por dentro y por fuera. Si aquella mujer no le hubiera herido con su abandono, que no entend?a a estas alturas de su vida, seguramente no se sentir?a as? de solo y triste.
Nada ten?a sentido. Segu?a sacando al perro a pasear y atend?a a los gatos. Pero la casa vac?a en todos sus aposentos era como una tumba mausoleo ?nico, sin pareja, s?lo para ?l.
Los hijos no aparec?an a rellenar el vac?o. La mujer ni sab?a donde se encontraba. ?Quiz?s hab?a muerto y ni se enter?!
Ni com?a apenas ni atend?a la casa ni el jard?n en otros tiempos reluciente aquella y lleno de flores y frutos este, que ella cuidaba y el ayudaba a ello ?Nada importaba ya!
Esta noche acabar?a la botella aquella que a?n me quedaba de brandy y me tomar?a un par de pastillas para dormir. ?Y sino despertaba, mejor que mejor!
Cuando estaba tumb?ndome en el sof?, atontado y medio ebrio, un rayo de luz apareci? desde la repisa de encima de la apagada chimenea.?Qu? era aquello? Desde la virgencita que ella hab?a abandonado, casi oculta entre las grandes velas que ya nadie encend?a un rayo cegador me llegaba hasta los ojos. Cambi? de posici?n y el rayo aquel, ?maldito!, pens?, me segu?a. Me levant? de golpe y fui a darme unos chapuzones de agua en el rostro. Al volver al sal?n, el rayo se volvi? como de colores y como si algo me empujara hacia abajo, ca? de rodillas delante de la inmaculada imagen que era un recuerdo de F?tima, lugar que recordaba de forma impresionante y que en un d?a de mucho calor hab?an visitado no hac?a muchos a?os.
-?Qu? quieres de mi, Se?ora? Se me ocurri? decir.
Ustedes no lo creer?n y pensar?n que es fruto del alcohol, pero escuch? una voz n?tida que dec?a:
-?Te has olvidado de mi y de mi hijo tan querido para ti cuando eras ni?o y a?n joven?
-Se?ora, sabes que rec? muchas veces las tres ave mar?as que me ense?? mi madre, pero perd? la fe y lo que es peor la perd? a ella, por m?s que implor? que no lo consintieras, cuando seguramente ped?a por sus hijos, yo ped?a por ellos y por ella, sobre todo por ella-le dije, con un nudo en la garganta que no s? como pod?a articular palabra.
- No me he olvidado de ti y prueba de ello, que estoy contigo y quiero ayudarte, pero tienes que tener fe como cuando eras ni?o.
La luz se transform? en un haz que llenaba toda la estancia y yo flotaba como si no pesara nada. Por unos segundos rogu? que aquello fuera mi muerte, y al menos la felicidad del momento compensar?a tanto dolor reciente.
Cerr? los ojos y al rato not? sobre mi frente la mano de mi mujer.
-?C?mo te dormiste tan pronto, y en el sof?? Eso es cosa m?a.
No pod?a ser, ella me hab?a abandonado hacia meses. ?C?mo era posible??Lo hab?a so?ado? Estaba so?ando? No acertaba a entender nada y pens?:?me estoy volviendo loco!
-?Cu?ndo has vuelto? La pregunt?.
- Estaba arriba, colocando la ropa limpia en los armarios, acabo de bajar.
- Digo a casa.?No te fuiste en enero pasado? Para nunca volver, dijiste.
- ?Est?s loco? Yo nunca me he ido de casa, pero a lo mejor lo hago, por decirme eso. Y gracias que no bebes desde hace a?os, ?qu? sino!
Os lo cuento como me ha sucedido, creo que la virgen de F?tima borr? unos meses de nuestras vidas, porque aquello era incre?ble. La he construido un peque?o altar sobre la repisa y no dejo de encenderla velas todos los d?as. No me atrevo a preguntar a mis familiares y amigos sobre la separaci?n. ?Y si el encanto se rompe?
Publicado por interazul @ 12:59  | Familia
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios