Jueves, 22 de junio de 2006
La muerte acecha en los aparcamientos.


Cap?tuloI
Imagen

Aquella ma?ana de mayo era un encanto. Los p?jaros trinaban como una orquesta natural sin desentonar unos de otros, aunque los ladridos de alg?n perro madrugador estropeaban algo la sinfon?a. Pero el inspector Alonso no pod?a perder tiempo en escuchar cantos o ladridos. Le daban igual. El comisario le hab?a llamado porque de nuevo un hombre de negocios de Andaluc?a hab?a sido encontrado asesinado dentro de su coche y hab?a que esclarecer esto o M?laga se iba a convertir en la primera ciudad del crimen de Europa.
Enrique Alonso Vizca?no era Inspector de Polic?a desde hac?a diez a?os. Empez? siendo Guardia Civil a los veinte a?os por influencia de su padre que lo hab?a sido, pero al terminar los estudios de Ingeniero Inform?tico se present? a las oposiciones a Inspector el a?o 1995 y sac? con brillantez la plaza. Si en la Guardia Civil hab?a gozado sobre todo de buenos compa?eros y una movilidad incre?ble, ahora despu?s de pasar por la comisar?a de Sevilla y de Marbella, estaba asignado a la de M?laga desde hac?a tres a?os.
El Inspector Alonso hab?a nacido en Valladolid y por traslado de su padre a Sevilla cuando era ni?o acab? siendo andaluz, como dec?an ahora, aunque ?l se consideraba espa?ol de cualquier sitio. No en vano ten?a familiares en Galicia, Vascongadas, Murcia y Catalu?a. El siempre dec?a: ?Espa?a es un pa?uelo que tiene forma de piel de toro!
Enrique Alonso ten?a una gran vocaci?n policial, no en vano su padre y su abuelo hab?an sido guardias civiles toda la vida y adem?s de los que esclarecieron casos en los pueblos donde estuvieron.
Ten?a 36 a?os reci?n cumplidos, ya que hab?a nacido en febrero de 1970 y una esposa con la cual manten?a una buena relaci?n y tres hijos estupendos. Pero hablemos de su problema actual: La muerte del empresario Samuel Refi?afe Escalante.
Ya era el cuarto empresario asesinado en M?laga en circunstancias parecidas. De los otros tres no se hab?a ocupado ?l y seguramente, pensaba, el Comisario que posiblemente tendr?a m?s suerte, pues estaban sin esclarecer, aunque se segu?a la pista a una banda de marroqu?es que operaban por toda Andaluc?a. Llamar?a a Su?rez, el oficial que le acompa?aba en sus investigaciones y que era muy bueno tomando notas y detalles que a veces a ?l le pasaban desapercibidos.
-Su?rez, soy Enrique, ven a Comisar?a de inmediato que tenemos trabajo- le dice por el m?vil, mientras atraviesa la Avda de Andaluc?a camino de la Comisar?a.
- Estoy aqu?. Estaba de servicio en dependencias- le contesta Luis Su?rez.
- De acuerdo en dos minutos nos vemos en el despacho del Comisario.
Despu?s de dejar el coche en el aparcamiento vigilado de la Comisar?a, el Inspector Alonso entra con el oficial en el despacho del Comisario Rodr?guez:
-Pase, pase Alonso-le dice el comisario-tenemos que ir raudos pero con acierto.
-D?game lo que ocurre.
- Otro empresario ha sido encontrado muerto dentro de su coche en el aparcamiento de su casa-le cuenta Rodr?guez.
- D?me el informe que tengamos hasta ahora y lo estudio.
El Comisario le da el informe elaborado por los que acudieron a la llamada de la esposa cuando descubri? el cad?ver. El informe dec?a que D. Samuel era empresario que se dedicaba a la venta de coches en la provincia, hab?a sido asesinado por arma blanca, al cortarle la yugular. Le hab?an robado, porque no se encontraron ni la cartera del dinero ni el reloj, ni la cartera de los papeles. Todav?a el forense no hab?a elaborado el informe, pues la muerte debi? ser esta noche pasada a eso de las 23 horas. Hoy era cinco de mayo de 2006 y por tanto el asesinato fue el jueves, ya que est?bamos a viernes.
El coche segu?a en el aparcamiento sin tocar y vigilado y el cad?ver estaba en El servicio de autopsias del Cementerio de M?laga.
El siguiente paso era estudiar el coche y hacer preguntas a los familiares m?s cercanos a pesar del dolor. Esta es una de las cosas peores que ten?a que hacer el Inspector. Las familias est?n desechas y encima hay que presionarlas, con el agravante de que muchas veces entre los m?s allegados est?n los responsables de la tragedia. Lo m?s duro para un polic?a es no dejarse llevar por los sentimientos y tratar a todos por igual. En la Academia se lo hab?an dicho: ?Todos los que tienen algo que ver con las v?ctimas son sospechosos, incluso en casos aparentemente de hurtos o acosos callejeros?. Y lo ten?a muy bien asumido. Hab?a descubierto caos de padres asesinados por sus propios hijos y de ni?os maltratados por sus padres. Y no digamos de asesinatos de mujeres por sus maridos, novios o amantes que intentaron despistar con pistas falsas.
La casa del empresario estaba en una colina de M?laga, ahora muy c?ntrica, que se llama Cerrado de Calder?n. Los chales suntuosos se intercalen con casas m?s modestas y el que era propiedad de la familia Refi?afe era muy grande, con piscina privada y un aparcamiento enorme.
El polic?a que custodiaba el garaje reconoci? enseguida al intr?pido inspector y le acompa?o al interior del mismo. El oficial Su?rez ya estaba tomando notas en su peque?o bloc, que luego leer?a a Alonso.
El coche estaba a la entrada del garaje perfectamente aparcado, en un garaje donde cab?an al menos tres coches ampliamente. Una puerta al fondo, que permanecer?a abierta, enlazaba con la parte baja de la casa, que constaba de tres plantas. El coche permanec?a abierto y en su interior se pod?a apreciar una gran mancha de sangre seca sobre el asiento del conductor. Estaba todo revuelto y lo primero extra?o era: ? Por qu? el asesino hab?a tra?do hasta la casa el coche? S?lo ten?a sentido si el asesinato se produjo ya dentro del garaje.
- ?No te parece Su?rez? Este hombre fue asesinado aqu? mismo-le sugiere el Inspector a su oficial y fiel compa?ero.
- Yo tengo mis dudas, como ya le comentar? luego- le sorprende un inquisitivo Su?rez.
- Bueno, veamos que objetos extra?os hay en el coche. Un trozo de cuerda, una linterna y debajo del asiento una libreta.?Tenga Luis!- d?ndole una libreta que guardan con los guantes de l?tex en una bolsa de pl?stico.
Publicado por Lanzas @ 22:03  | Misterio
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios