Domingo, 02 de abril de 2006
Muerte al atardecer (Cap?tulo III)

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-Veamos Leroy, su compa?ero del Explendor si reconoci? a un individuo que acompa?aba a la se?orita Lemos, ?t? no le viste tambi?n?- comienza Morris su interrogatorio, algo cansado y mirando el reloj de la pared con impaciencia, ya que hab?a quedado en llamar al abogado Perkins, para que tramitara lo de las exigencias de su mujer sobre la casa y los hijos.
- Pues yo estaba pendiente en ese momento de unos individuos que andaban molestando a otra se?orita, y que conoc?a ya de otras veces y no me percat? de la entrada de Clara, a la que conozco desde hace alg?n tiempo como compa??a del Sr. Flanagan, el cual s? que est? casado con otra mujer, a la cual conozco tambi?n, por ser clienta del restaurante. Y no me explico como no se divorcian, porque ya les ha sorprendido varias veces juntos-hil? de seguido y sin dudas el interpelado.
- ?Te crees muy listo? o ?qu? yo soy tonto?-le interrumpe el Inspector-lim?tate a contestar y no hables de divorcios o de infidelidades. ?Les conoces a todos, no?
- Llevo dos a?os en el Restaurante- Bar y hay una clientela casi fija. Por eso nos llama la atenci?n alguno nuevo.
- ?Pedazo de mula!?Te est?s perdiendo! El acompa?ante de Clara era de los nuevos, parece-le increpa Morris-?O, no?
- Ya le digo que, como permanecieron muy poco en el local, no me fije con atenci?n, debido a los otros que le cuento y no me insulte, que tengo mis derechos-exige Leroy.
- ?Derechos??D?nde esta la licencia de detective o de guardia de seguridad, para hacer de vigilante en ese complejo? No la tienes, ?eres una mula y lo repito!-le chilla de nuevo Morris.
- Bueno, perdone, yo s?lo quiero aclarar todo.?No he tenido que ver nada con ese crimen!-se defiende el interrogado.
- Eso ya lo veremos. Por lo pronto, tiene que ver el retrato robot que ha se?alado su compa?ero, a ver si le recuerda a alguien.
El inspector mir? al reloj ya eran las 13 horas y en cuanto llegara Ventura ir?a a comer al restaurante Explendor, ya que quer?a comprobar con los clientes algunos datos.
- Vamos Robert, ya era hora-le dice a Ventura, cuyo nombre era Robert-le invito a comer al Explendor.
- Estupendo, se lo agradezco Richard, estoy harto de los bocatas de lechuga, queso y hamburguesa, al menos comer? unas patatas fritas con un pescado y de postre el flan de la rivera, que est? para chuparse los dedos-brome? el sargento.
De camino, en el ford que les proporciona la comisar?a, Morris llama por el celular a su abogado y le cuenta lo que pretende su mujer y ?l no est? de acuerdo en nada, por m?s jueces que la den la raz?n.
Y nada m?s cerrar el m?vil, suena de nuevo.
- Richard, querido-es su mujer Norma-?est?s haciendo cuentas de lo que tienes que darme?
- Si cari?o, son dos d?lares con cincuenta por la ultima cena, dos bocadillos, que me dejaste el otro d?a- le contesta con sorna Richard.
- Bien, como quieras, nos veremos en el juicio-dice la mujer- yo quer?a arreglarlo entre nosotros.
- Pues vivamos juntos de nuevo ?o no te deja tu amante?-le pregunta.
- Sabes que no tengo amante por ahora- y colg?.
El Inspector Morris se dirige ahora a Ventura:
- Estimado Robert, no te cases nunca, es el pozo donde se ahoga el amor. Norma, ya la conoces se enamor? perdidamente de mi cuando ten?a tu edad, unos treinta a?os, y era sargento y ahora diez a?os despu?s, de inspector, no me quiere ni ver y ?bien que ella quer?a verme de inspector!
- Salgo con una chica mejicana, ya lo sabe, se llama Dolores y es un encanto por dentro y por fuera y sus padres, que tienen una gran fortuna no quieren que se case conmigo, as? que a lo mejor seguimos as? siempre. Bien, en cuanto a la zodiac yo creo que fue usada esa tarde, falta el bot?n de enganche que es el que encontramos junto al cad?ver. Est? confirmado, lo curioso es que no hay sangre ni rastros de ella.
- Claro, sargento, claro, la zodiac ha sido usada con la joven viva, pero muerta no lo creo. Es decir la llevaron hasta la orilla en ella y la asesinaron all? mismo, por eso hab?a tanta sangre en el lugar. Lo que tenemos que averiguar es por qu? no se descubri? antes el cad?ver, pues si a las cinco de la tarde fue asesinada y no la encuentran hasta las dos de la madrugada, y fue en aquel lugar, algo no encaja.
Llama a continuaci?n al Departamento y habla con los primeros polic?as de la patrulla que encontraron el cuerpo y le indican que una pareja de enamorados llamaron a eso de la una de la madrugada y que parece que estaba tapada con una especie de lona y que los muchachos la retiraron y con el nerviosismo la tiraron al r?o.
-?B?squenla, aunque tengan que dragar el r?o entero, es muy importante!-les grita Morris.
La pareja que citan ni se la ha interrogado ni nada a pesar de haber eliminado pruebas.?Este pa?s va de cr?neo!?Ya no es lo que era con Reegan!- piensa el anonadado inspector(son los tiempos de Bush I).
A eso de las dos de la tarde est?n en el restaurante. Una animada clientela casi llena el local. Es la hora de los ejecutivos y de los que trabajan en las oficinas de las empresas que se extienden a lo largo de la orilla oeste. En una mesa que los camareros sol?citos les preparan expresamente al fondo del local, El Inspector Morris le dice al sargento:
- F?jese en la clase de gente que come aqu?. Nosotros somos los m?s pobres del lugar.
- Ya veo, creo que los polic?as siempre estaremos mal pagados.
- Vamos a preguntar a alguien si vio a la joven asesinada. Traiga las fotos y los retratos robots.
Y comienzan a preguntar. A eso de las tres y de pronto se oyen dos tiros en los servicios, al final de la barra y un camarero corre desesperado:
- Por favor, ?socorro, socorro!
Morris y Ventura desenfundan sus armas y se dirigen hacia ellos.
Continuar?
Publicado por interazul @ 0:11
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