Martes, 21 de marzo de 2006
El peñasco

Imagen



Desde muy niño estaba intrigado con la ascensión al cerro más alto de mi pueblo. Había en todo lo alto un peñasco de unos cinco metros de altura y dos o tres de anchura, que se convertía todas las primaveras y veranos en la cima a escalar por todos los muchachos y algunas muchachas del lugar. Venían incluso de pueblos vecinos y hasta hacían apuestas de quien llegaría antes a lo alto y pondría su nombre sobre el peñasco.
Yo a los siete años ya estaba deseando intentarlo.
- Ni se te ocurra Pedrín, que no tiene asideros- me decía mi padre- y ya sabes que varios muchachos se han resbalado y han caído por la ladera, y algunos se mataron.
A los ocho años:
-Espera a ser mayor, que los niños esperan en la base a los mayores- me dijo mi hermano que tenía ya catorce años.
Ese día mi hermano Roberto, junto con sus dos amigos Juan y Paco “el estirao” subieron al peñasco y yo me quedé en la base entre los matorrales con el hermano de Paco, que se llamaba Lucilo y tenía siete años, y que yo le llamaba Lucín y se cabreaba.
- Ves Lucin- le digo- nuestros hermanos ya son unos hombres y nosotros lo seremos el día que lleguemos a lo alto. Tú: ¿cuándo lo vamos a intentar?
- Yo nunca, me da miedo resbalarme y caerme- respondió el tonto de Lucin.
- Pues yo el año que viene o a lo más al otro lo intento, tontorrón.

Y después de una hora viendo a nuestros hermanos en lo más alto del monte, me moría de envidia y me prometía que al año siguiente sería yo el que escalara tan preciado lugar.
Pasaron aún otros tres años más y seguía con las ganas de ser mayor para realizar la gran hazaña. Como todos los hijos menores que tienen hermanos más grandes, yo tenía que superar a mi hermano Roberto y hacerlo el año que cumpliera doce años.
Y el gran día llegó. El cinco de mayo me dispuse a alcanzar la cima. Llamé a Lucín y a otro amigo de trece años que se llamaba Iván y los tres nos dispusimos a dejar pequeños a nuestros hermanos mayores. Llevábamos un punzón de acero y dos maromas gordas de ocho metros de largas cada una. Habíamos pensado lo siguiente:
Iván subiría el primero clavando el punzón en los pocos intersticios de la roca con una de las maromas al hombro y la otra agarrada a la cintura con un gran lazo y atada a la encina cercana. Así, pensamos, si se caía no se iría por la parte de abajo, la del otro lado, que era en talud, sino hacia la encina y además, una vez en lo alto, nos tiraría la otra maroma para que trepáramos los más pequeños.
La ascensión comenzó a las once de la mañana de aquél sábado soleado. Iván se resbaló tres veces, pero llegó a la cima sin demasiados problemas.
- ¡Chicos, ya estoy en lo alto!- nos chilló- ¿os atrevéis?
- Yo sí-respondí- pero Lucín dice que nos guarda la botella de agua.
- Venga, venga, Pedrín, que se ve la vista del valle muy bien.
Y por la maroma que había dejado resbalar desde lo alto comencé a subir. La maroma estaba sujeta por el pincho de acero y debajo de una piedra y del zapato de Iván. Parecía seguro. Cuando llevaba unos tres metros de larga ascensión, noté que la cuerda se aflojaba.
-¡Iván que la cuerda me tira para abajo otra vez!-chillé
- No seas miedica y sigue que está segura.
El batacazo fue impresionante. La cuerda estaba tazada por la mitad y no soportó el roce con el peñasco. Caí de espaldas sobre Lucín y eso me salvó. Le rompí un brazo y yo dos costillas y una muñeca: Y gracias a que mi padre y el de Lucín habían salido detrás de nosotros, prevenidos por el vecino y padre de Iván, sino no lo cuento.
Estuve en el hospital cinco días y en casa como un mes de reposo y luego dos de recuperación y de rehabitación. Por poco me quedo manco.
Y saben una cosa: ¡Ya no volví a intentar subir al peñasco!. Cuando algunos me llamaban miedica y mariquita yo me daba media vuelta y me reía.


Publicado por Lanzas @ 21:01
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Lanzas
Mi?rcoles, 22 de marzo de 2006 | 21:14
Se pueden a?adir comentarios aunque no se est? registrado en miarroba
Publicado por juanpan
Mi?rcoles, 22 de marzo de 2006 | 21:39
Hola, Lanzas: Bonita foto. Visto as? no parece que sea muy dif?cil de escalar, pero claro, un resbal?n lo puede tener cualquiera. ?D?nde se encuentra esa roca?
Saludos. Juan Pan
Publicado por Lanzas
Viernes, 24 de marzo de 2006 | 10:11
Hola Juanpan, este Pe?asco est? cerca de Antequera, pero nunca intent? subir m?s cerca que los que est?n abajo del intr?pido que llega a la mitad. Saludos. Lanzas.