S?bado, 11 de febrero de 2006
El ?gorrazo?.

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En mi pueblo dicen que te han dado un ?gorrazo? para todo, desde que te han dado una torta por no hacer caso a tu pap? o que te han dado una paliza por meterte donde no te llaman al querer pasarte de listo o te han tirado de los pelos por tocar el culo a la ni?a que pasaba a tu lado, y eso con suerte, pues a veces te dan una patada en los ?cataplines? y tambi?n lo llaman ?gorrazo?.
Bueno el caso que este ?gorrazo? que me dieron, a todas vistas inmerecido, lo voy a contar para que todos sean part?cipes de la injusticia que se cometi? conmigo cuando apenas ten?a once a?os del Se?or, reci?n cumplidos.
Yo iba caminando tan tranquilo de vuelta del Colegio hasta mi casa, pues aunque ten?a que andar m?s de dos kil?metros cuatro veces al d?a, dos de ida y dos de vuelta, ya que por aqu?l entonces no se conoc?an los trasportes escolares, aunque si se sab?a que hab?a comedores para internos, y hab?a o?do hablar de ?mediopensionistas?, y cre?a que eran internos que pagaban la mitad de la cuota o algo as?. Mis padres cuando les contaba lo de ?mediopensionistas?, siempre me dec?an: ?T? comes en casa, que tu madre prepara unos cocidos para chuparte los dedos y los jueves d?nde tus abuelos, que tu abuela los prepara que revientas, de buenos?.
Y as? est?bamos, vuelta para arriba y vuelta para abajo, casi dos horas de marcha entre ir y venir, pero recordando, que uno de los maestros nos hab?a contado, que el que era el Papa, creo que un tal P?o XII, hab?a hecho algo parecido en Roma y encima con las botas al hombro, para no desgastarlas. De manera, que lo m?o y con la compa??a de mi hermano mayor y un par de primos, por parte de madre, y un vecino, la verdad, es que el camino me resultaba hasta breve, teniendo en cuenta, que adem?s de llevar las botas puestas, nada m?s llegar por la tarde, sobre todo, te lavabas y te pon?as a estudiar hasta la hora de la cena, no sin antes no haber merendado una naranja y un pedazo de pan o a veces chocolate del bueno.
Y hasta te daba tiempo a o?r en la radio ?Por qui?n doblan las campanas? o ?El criminal nunca gana?.
Pues bien, como iba contando ese d?a, fat?dico donde los haya, al pasar al lado de la tienda del ?Ro?a?, as? llamado por pesar hasta el ?ltimo gramo sin regalar en la balanza ni los que pesaban las bolsas de estraza, por qu? dec?a que estas valen lo que pesan, y cobrar hasta el ?ltimo c?ntimo de peseta, aquellas tan hermosas que hab?a, hasta confeccionadas en papel, mi primo Paquito roz? la caja de madera donde ten?a expuestas las manzanas y naranjas para la venta, con tan mala fortuna, que al menos cuatro de ellas cayeron a la acera. Yo, displicente y bien educado donde los haya, comenz? a recogerlas, mientras mi primo ech? a correr calle arriba y los dem?s le imitaban. A la segunda manzana que estaba colocando en la caja not? un ?gorrazo? en la nuca que casi me deja sin sentido. Es decir un cap?n o coscorr?n y bien gordo, mientras ten?a que escuchar:
-?Ladroncete, no creas que no te he visto!-era el ?Ro?a? en persona.
- Pero, oiga que yo estoy colocando las manzanas en el cesto- me defend?.
-Ya, ya veo, porqu? te vi desde detr?s del mostrador- sigui? el tendero, que empinaba la mano de nuevo para proporcionarme otro ?gorrazo?.
Yo intent? correr, pero me agarr? por un brazo con unas manos como tenazas. Pero ?lleg? mi salvaci?n! Un guardia de los de ?la porra?, que eran los que controlaban el tr?fico en los cruces de las calles, pues no hab?an llegado a?n los sem?foros , y m?s bien controlaba a los ciclistas y un par de coches por hora, pero conoc?an a todos los del lugar, cogi?ndole la mano fuertemente mientras le dec?a:
-Perdone Sr. Pedro( era la primera vez que le o?a llamar Pedro al ?Ro?a?) yo he visto todo y el ni?o tiene raz?n.
. Ah si usted lo dice se?or guardia-contest?. Ya que por aqu?l entonces un guardia era una autoridad con mucha soberan?a o potestad y si dec?a A era A y si B era B.
- Si, el primo de este ni?o roz? la caja y cayeron las manzanas. Yo les conozco y si se han echado a correr los dem?s es porque le tienen miedo y este jovencito es a?n mejor que los otros y le dio pena que se estropearan las frutas.
- Pues, nada, pido perd?n a este muchacho y le doy las gracias por su acci?n y?
-empez? a mover los dedos con nerviosismo y despu?s de dos larg?simos minutos, sigui?-y le doy una manzana y una naranja para la merienda de hoy.
Y alargando la mano sobre las que a?n permanec?an en el suelo me entreg? las preciosas frutas, notando yo que se echaba al menos dos a?os encima el ro?a tendero.
Y sal? deprisa hacia mi casa meditando: Y el gorrazo, ?qui?n me quita el gorrazo?.
? A qu? fue injusto el tal gorrazo?
Publicado por interazul @ 18:23
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