Domingo, 29 de enero de 2006
LOS GORRIONES

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Vivía sola pero no se encontraba como tal.
Tenía un perro, cuatro gatos y un montón de pequeños amigos, los gorriones, que cada mañana acudían a la vereda de su jardín a esperar las miguitas de pan que el ama de la casa los echaba todos los días.
Le encantaba ver las tiernas avecillas comiendo alrededor de ella; aunque al menor movimiento de la misma alzaran el vuelo.
Su vida estaba en el crepúsculo. No importaba. Había vivido. Había tenido cuatro hijos, plantado varios árboles y escrito algunos libros.
Eso era vivir, según su admirado Pablo Neruda.
Claro, que no sabía si para saber si uno ha vivido, había que tener en cuenta si esos hijos la habían amado, visitado, atendido en su soledad…
Si sus árboles habían dado fruto, o sombra o belleza, simplemente…
Si sus libros habían sido leídos por alguien más que por ella.
Si los había enviado a un montón de certámenes literarios y no le habían prestado la más mínima atención.
O si se los habían publicado, qué éxito habían tenido.
No, nada de esto aclaraba el autor de”Una canción desesperada”, su favorita.
Había vivido, pero tenía la duda de si todo lo intensamente que la vida debería ser vivida dada su levedad.
Ya nunca lo sabría. Era tarde, muy tarde.
Había amado intensamente a un hombre, pero también tuvo la certeza que no fue correspondida de igual manera. Tuvo que perdonarle muchas veces para llegar juntos hasta el final. Su conciencia estaba tranquila, siempre había actuado de manera totalmente honesta.
Ahora él ya no estaba.
La ausencia se hacía sentir en toda la casa, pero ella quería percibirla, por ello no se había mudado a otra más pequeña y mejor comunicada.
Su vida eran ahora, sus libros, sus animales, sus plantas…

Aquella mañana, muy temprano, se había levantado algo cansada.

Había bajado penosamente las escaleras para llegar a la cocina y preparar su ligero desayuno.

Descorrió las cortinas del ventanal del comedor que daba al jardín. Allí, sobre el suelo mojado por la lluvia nocturna, reflejándose en el cristal del mismo, sus amados pájaros esperaban su alimento.

Rápidamente fue a la cocina, cogió un trozo de pan y lo hizo miguitas para que los gorriones comieran antes que ella.
Se colocó un delantal y echó en él las migas. Abrió la puerta de salida al jardín y trató de bajar los cuatro escalones que la separaban de las avecillas.
El piso mojado, un resbalón y cayó.

Su cuerpo quedó ligeramente sentado con la nívea cabeza echada hacia atrás.
Los pájaros se acercaron con precaución. Su protectora no se movía.
Al cabo de unos minutos una enorme bandada de gorriones se posaba sobre el pecho de la anciana. Al poco, todos a una, levantaron el vuelo hacia el cielo sosteniendo entre sus picos un corazón.

A media mañana, la mujer que ayudaba en las tareas de la casa llamó repetidamente a la puerta.
Nadie contestó. Abrió ella misma con la llave que la señora le había dejado.
La llamó varias veces por toda la casa. El silencio respondió.
Se dirigió al teléfono para pedir ayuda cuando la vio en la escalera del jardín.

Yacía muy quieta, muy fría, pero en sus labios una hermosa y serena sonrisa se dibujaba, y en sus abiertos ojos dirigidos hacia el azul en los cuales se reflejaba, creyó vislumbrar una bandada de pájaros formando un corazón.


Publicado por mariangeles512 @ 20:38  | Familia
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Viernes, 27 de enero de 2006
El largo noviazgo

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El largo noviazgo

Estaba desesperado, había hablado con su novia, Julia y esta le había dicho que su padre había decidido partir para Moralzarzal (Madrid) el día 11 de julio, para pasar lo que quedaba de mes y agosto entero en la sierra, como a él le gustaba.
Roberto trató de hablar con su futuro suegro, pero no se daba a razones. Habían detectado unos papeles a unos falangistas presos en Valladolid y sabían que el Alzamiento era inminente. El mismo teniente coronel Gómez, les había arengado hacía unos días en el cuartel, diciéndoles que ¡La Hora de España estaba llegando!¡Qué esto no se podía soportar más! A resultas de que tuvieron que intervenir una vez más para impedir la quema del convento de San Benito de Valladolid, dónde vivían.
Roberto Morales era un sargento de la Guardia Civil y había conocido a Julia hacia casi un año y quería casarse con ella cuanto antes.
Lo más puñetero del asunto es que Don Luciano, su futuro suegro, se quería ir con su mujer, su hija menor, Julia y dos nietecillos de unos 5 y 6 años al pueblo ese de la sierra. ¿Por qué no se iban solos ellos?¡No había manera!
El 11 de julio vio partir el tren desde la estación de Valladolid hacia Madrid. Cuando volvió al cuartel de la Guardia Civil, recibió una orden de sus superiores: El día 17 de julio tienes que presentarte en Madrid con este sobre lacrado y en la misma estación, previa contraseña te será cambiado por otro del mismo tamaño. No podemos fiarnos del teléfono ni del telégrafo.
¡A sus ordenes, mi Teniente Coronel!-dijo el sargento Morales, sabiendo que las ordenes ni se discuten ni se ponen en duda. Y además pensó: Pararé en Villalba, estación muy próxima a Moralzarzal e intentaré, llegar a recoger a mi novia y a sus padres.
La madrugada cálida, del día 17 de julio en Castilla le despertó en el tren que había cogido por la noche. Estaba impaciente por llegar a Villalba. Al poco bajando rápidamente del tren, en bicicleta, se acercó a la “Villa de los Villa”, como había colocado en la verja del jardín de la casa Don Luciano, ya que se apellidaban Villa.
-Angelito, llama a tu tía sin dar muchas voces- le dijo al niño, que a hora tan temprana,ya estaba jugando en el patio.
-¡Tía Julia, tía Julia, el guardia está en la verja!-chilló el niño sin hacer caso a Roberto.
Ella salió al poco, agitada, con su vestido de verano que dejaba traslucir sus encantos y con el pelo casi rojo, bien cuidado, que le caía hasta casi la cintura y le miró asombrada con esos ojos verdes maravillosos que tenía.
-¿Qué haces aquí, Roberto?-le espetó.
- Voy en misión secreta a Madrid, sólo tengo diez minutos para no perder el próximo tren hasta la capital, que salga tu padre y le explico.
Ella fue rauda a buscar a su padre. A los dos minutos, que le parecieron siglos, salió de nuevo ella sola.
-Dice que si te han dejado venir desde Valladolid es que no hay ningún peligro, que no nos vamos hasta fines de agosto-le dice.
- Bueno, lo doy dolorosamente por perdido- y traspasando la verja cogió a Julia por la cintura y rozando apenas sus labios, ante el rubor de ella mientras le susurra-¡adiós, amor! Espero que todo se arregle en unos días. Volveré a por ti.
Y cogiendo la bicicleta, que le habían dejado unos guardias de Villalba salió corriendo hacia la estación. El tren estaba ya en el andén a las 10 en punto de la mañana y llegó enseguida a la estación de Chamartín de los ferrocarriles del Norte en Madrid. Allí estaba el cabo Ruperez, conocido de él desde los tiempos de la Academia de Guardias. La contraseña era: “¿Qué tiempo se prevé en Valladolid el fin de semana?”. Y él contestaría: “Estará lloviendo en Valladolid en forma de tormenta”. No era prácticamente necesaria la contraseña, pero la dieron. Intercambiaron los sobres y rápidamente el sargento Morales cogió un tren de vuelta a Valladolid.
Cuando llegó a Medina del Campo, ya por la tarde del día 17 de julio de 1936, estación anterior a Valladolid, un pelotón de guardias civiles estaban custodiando la estación y junto a ellos un nutrido grupo de falangistas cantaban: ¡El Alzamiento ha triunfado en Valladolid!¡Viva España!¡Arriba España!.
Nada más llegar a Valladolid, el teniente coronel le esperaba en la estación. Sin mediar palabra, abrió el sobre y exclamó:
- Los de Madrid dicen que acatan al Gobierno de la República y aquí ya hemos tomado Valladolid y mañana los ejércitos tomarán posiciones. ¡El Alzamiento Nacional ha comenzado!
El sargento Morales se quedó pálido. ¿Cuándo volvería a ver Julia?
Lo que iba a ser un Golpe militar se transformó en una guerra civil de 3 años.

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Publicado por Lanzas @ 22:20
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Jueves, 19 de enero de 2006
Nerón se fugó del Colegio

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Cuando empezamos el curso sexto de Bachillerato, nos tocó el hermano “Nerón” en Física y como ya estábamos algunos confabulados en hacerle la vida imposible y protestar cualquier atropello de la otra física que pudiera pensar en darnos.
Él parece que estaba alertado y no se levantaba apenas del sitio y cuando alguien hablaba saltaba:
- Copia un millón de veces “No hablaré en clase sin permiso”
- Pero hermano, que un millón de veces no puedo.
- Bueno quinientas veces y ya está

Otro día, al reírse algún desprevenido:
- Copia dos millones de veces: “ No me reiré nunca de mis profesores”
Y al salir le decía: Bueno, doscientas veces para mañana.
Y de pronto un día no apareció más por el Colegio o al menos no le vimos más.
Extrañados y en parte, como estábamos terminando los estudios y algunos juramos vengarnos como le viéramos por la calle, empezamos a preguntar por él y las respuestas eran muy confusas:
- Se ha ido al noviciado a hacer cursillos.
O esto otro:
- Se ha cambiado de Colegio- pero no nos decían a cual.
Hasta que un día saltó la sorpresa. Le habían visto de paisano, sin sotana, en otra ciudad bastante lejos de la nuestra. Nos lo contó uno que había ido de excursión.
-Iba con una mujer del brazo y era él, os lo juro.
Parecía surrealista, ¿cómo era posible que el hermano “Nerón”, pretor de la ortodoxia, azote de herejes y de cristianos descarriados, pudiera haber cometido tal dislate?. No parecía posible.
Teníamos que cerciorarnos si era cierto lo que nos decía el compañero y escribimos a algunos amigos que teníamos en aquella localidad y que se enteraran de lo que ocurría con el tal antiguo hermano de nuestro colegio.
Al fin un gran amigo del “Vise”, compañero de otras andanzas, nos contestó. Era cierto el tal “Nerón” se había afincado en aquel lugar como librero y tenía una tienda de compra y venta de libros para estudiantes y parece se había unido a una mujer que antes había sido monja. ¡Así estaban las cosas!.
Yo creo sinceramente, que al prohibirle el pegar y sólo tener que mandar copias, se amargó y se retiró a mejor vida.


Publicado por interazul @ 20:53
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Martes, 17 de enero de 2006

Me envía una amiga el siguiente escrito:
¡Adónde vas, mujer? ¿Adónde vas sola caminando sin rumbo con la mirada en ninguna parte?
¿Qué ha sucedido en tu vida para que una mujer segura de sí, mire de esa manera?
¿Vas, acaso, buscando al ser querido que hace ya mucho tiempo no ves ni hablas con él?
¡Sí, debe ser eso!
Yo te conozco, mujer.
Sé que desde hace meses tus sueños son pesadillas, que tus despertares son indeseados, que de tus días ha huido la ilusión, que haces esfuerzos titánicos para no caer de nuevo en el negro pozo, tan familiar, donde la vida carece del más absoluto de los sentidos.
¡Sí! Te conozco y sé de tu dolor.
Tu camino se ha transformado en un sendero lleno de guijarros. Ya, no tienes casi fuerzas para salvarlos. Son demasiado grandes para ti.
Quieres comprender lo sucedido, pero te excede. Ya no entiendes nada.
No entiendes que todo lo que has hecho por amor no sea ni un poquito correspondido.
Sí, ya sé que te sientes culpable en parte de lo sucedido, pero las cosas han llegado a un extremo que ya no entiendes si tu error fue tan grande.
Caminas, y en tu estela vas dejando un haz de cristal.
Sabes que las lágrimas no sirven, pero no puedes contenerte.
Han sido muchos años, toda tu juventud, la que le dedicaste, le cuidaste, le amaste, creíste que eras correspondida, pero ya ves, no lo has sido y por eso tu corazón yace destrozado por suelos ignorados.
¡Mujer! ¿Dónde vas?
Por mucho que te alejes, que camines, él siempre estará dentro de ti. La distancia no significará nada, sólo espacio para cansarse, para agotarse, pero no para olvidar.
Piensa un poco en ti. ¡Quiérete un poco! Vas a sucumbir.
No sigas. ¡Detente!
Piensa que tú hiciste todo lo mejor que supiste. Sólo eres una mujer.
El problema está en él. Sólo en él. Recompón tu alma; cesa en tu dolor.
Pasará el tiempo, ése al que tú tanto temes y quizá él volverá.
¡Sí! Una mañana cualquiera de un día cualquiera tu mudo móvil sonará. En la pequeña pantalla verás: ¡Será él!
Te quedarás paralizada. ¡Al fin!
¡Mi hijo me llama! – gritarás para ti.
Ese día comenzará de nuevo todo…

y LOS COMENTARIOS QUE LE HAN PUESTO EN FOROS LITERARIOS:
MEL
Usuario Super Activo



USA
1197 Envíos
Enviado - 16 Jan 2006 : 11:37:41 AM
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que hermoso relato...me encanto la manera como va trabajando las ideas el narrador.
en un principio me parecio que el narrador era ella misma hablandose en 3era persona pero luego cambio mi punto.
es un relato fluido ligero agradable
felicitaciones y Bienvienida al foro
espero poder leerte otra vez
saludos
Mel


lunaserena
Usuario Activo



Mexico
126 Envíos
Enviado - 16 Jan 2006 : 11:54:03 AM
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Te felicito, muy buen texto, al igual que mel al principio creí que el narrador era ella misma, yo le agrego que creí que se trataba de un amor (De pareja) que se fue, quizá es que estoy un poco freak por que paso por esa situación y tu texto me toco fibras muy sensibles, enhorabuena, gran texto.
Bienvenida al foro.

Lunaserena-Elizabeth Cuevas

"No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió..."


Cristine
Usuario comenzando a participar



4 Envíos
Enviado - 16 Jan 2006 : 2:27:58 PM
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Gracias MEl:
Soy nueva en este foro y me sirven de aliento.
Un beso muy grande:
Cristine


Cristine
Usuario comenzando a participar



4 Envíos
Enviado - 16 Jan 2006 : 2:31:18 PM
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Muy amable tu comentario lunaserena.
Me alegra que te haya agradado. No es un amor de pareja su tema, pero sí de un gran amor.
Un beso: cristine


Publicado por interazul @ 10:45
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