Martes, 20 de diciembre de 2005
Mi carta a los Reyes Magos

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Este año os voy a pedir algo muy difícil de conseguir, pero que para vosotros no debe ser tanto, ya que desde hace unos 2005 años tenéis “enchufe” con el de más arriba.
Yo quisiera que estas Navidades mis hijos se acordaran de cosas tan simples como estas:
Como sus padres se desvivieron para que estuvieran desde muy pequeños bien atendidos, como iban corriendo del lugar de trabajo en el recreo, para darles el biberón de media mañana, ya que cuando criamos a los primeros por no haber no había ni guarderías, y no nos fiábamos de las chicas de compañía para esos menesteres.
Como les llevábamos a los médicos al menor resfriado y en cuanto tenían algo de fiebre o perdían el apetito, cosa casi impensable en ellos, a no ser que estuvieran con mucha fiebre.
Como les compramos aquellos juguetes que su abuela decía:
-Pero si ese camión que le habéis comprado es casi para que se mete en él el niño y
¿ esa muñeca que habla y hasta se hace pis, para la niña tan pequeña?.
- Ya ves madre, queremos que se diviertan.
Quisiera que se acordaran de cómo les enseñamos a andar en bicicleta y como yo les acompañaba, hasta que fueron con algunos amigos, por todos los vericuetos de aquel pueblo costero. ¿ Y cómo jugábamos a los juegos de cartas, cuándo supieron hacerlo?.
Quisiera que recordaran como les ayudaba a escribiros a vosotros. Ponían tantas cosas, que a veces les decíamos:
- Piensa que hay otros niños y los Reyes tienen que dejar algo a todos.
No importa: Los madelmanes, las muñecas esas de marca, los juegos rompecabezas, las cocinitas, los libros de Asterix, los….
Y casi todo llegaba adornado además de golosinas, reuniones familiares y total dedicación a ellos.
Me gustaría se acordaran como les ayudamos en sus estudios, academias de idiomas, de informática, de carnetes de conducir y hasta que estaban en los últimos cursos de carrera hasta las matrículas. Por supuesto en los Colegios les acompañamos hasta dándoles clases y ayudando a que fueran atentos y receptivos.
Y los mayores cuando decidieron independizarse por sus trabajos o por su matrimonio. ¿Se acuerdan de las ayudas en dinero, en coches, en ajuares de todo tipo? ¿O han olvidado todo?
Si su madre y yo pasamos a veces, y así fueran mil veces, por malos momentos, ellos seguían siendo los primeros. Yo no me porté bien con su madre a veces, pero eran motivos de pareja, no de familia. Nunca les pusimos en peligro. Si nos vinimos a vivir a otro lugar que ellos no deseaban les proporcionamos los medios exhaustivamente para que no tuvieran problemas. Aunque los padres tengan discusiones, contarles, que es casi lógico después de tantos años de pareja, pero el deseo de cariño o de necesidad de estar juntos siempre las ha vencido.
A veces los padres creíamos que los hijos serían nuestro apoyo de mayores, que sin ser una carga para ellos, cosa que ninguno de los dos deseamos, si se acordaran de nosotros y nos dieran un mínimo de cariño cuando estamos enfermos, cuando llega nuestras fechas de onomástica o cuando llegan…LAS NAVIDADES.
Que recuerden cuando sus abuelos estaban vivos, como nos reuníamos con ellos en estas fechas y les dábamos a ellos y ellos a los nietos su cariño y compañía.
Bueno quizás sea mucho para una carta de Reyes, pero es pedir tanto, el que nos hagan una llamada, un saludo. No pedimos regalos ni dulces, sólo les pedimos: UNA LLAMADA QUE MANDE UN BESO.
¡Gracias por vuestra ayuda, amigos Reyes Magos! Un papá.


Publicado por Lanzas @ 20:27
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