Jueves, 24 de noviembre de 2005
Y cant? en el coro del colegio

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El hermano ?Ner?n? era el encargado del coro de ?ngeles del Colegio y como en todo lo que pon?a empe?o, lograba que un pu?ado de ni?os y adolescentes cantaran en varios concursos entre Colegios, y por supuesto en la gala de fin de curso delante de los padres de los alumnos y de los invitados.
El que esto escribe nunca hab?a sido capaz de cantar m?s que el Porompompero y los himnos patri?ticos dentro del grupo general de alumnos, bueno, y alguna vez yendo de excursi?n, en el autob?s cantamos alguna canci?n de sabor verbenero y poco m?s. Siempre me hac?a el remol?n, porque creo que el o?do, no ya ahora, sino desde que nac? lo tengo como un armario ropero.
Pero el ?Ner?n? era un incansable buscador de nuevos talentos me prob? y me hizo entonar algo as? como:
-Bon-bon-bomb?n-do-re-mi-fa-sol-sil-la- y poco m?s-
Y debi? gustarle sobremanera mi entonaci?n, porque me dijo, en el recreo al sal?n de actos a cantar.
Llegado el momento y como yo no estaba por la labor, ya que me daba hasta verg?enza lo mal que cantaba, decid? por mi cuenta no bajar al sal?n y quedarme en el patio jugando, que era lo que m?s me gustaba.
Terminado el recreo y estando sent?ndome en la silla de mi pupitre, y cuando iba a sacar el libro de Lengua Espa?ola, oigo en la puerta mi nombre, entonado por el tal ?Ner?n?, acud? r?pido a la llamada y me pregunta.
-? Por qu? no bajaste con los del coro?
-Pues, perdone, creo que yo no s? can?
No pude terminar la palabra cantar, un tortazo me tir? la cabeza contra el quicio de la puerta y casi pierdo en sentido. Apenas me repuse y otro del lado contrario me hizo recuperar el equilibrio, mientras entre nebulosas o?a.
- El que decide qui?n vale para cantar soy yo en este colegio desde hace m?s de diez a?os. As? que baja de inmediato, que seguimos en el Sal?n durante esta clase ensayando.
Como pude baj? las escaleras de dos en dos o de tres en tres y me encontr? en el amplio y fr?o sal?n junto con mis compa?eros de coro.
- ?De rodillas!-
Y as? permanec? llorando durante al menos un cuarto de hora, hasta que me indic? que me incorporara al conjunto.
Cant? la Rianxeira, El Ave Mar?a, Isabel y Fernando y bueno un sinf?n de canciones, que ya ni recuerdo.
El Coro de nuestro Colegio qued? el segundo ese a?o en el concurso provincial y el primero al siguiente. Cant? durante tres largos cursos con ellos y no falt? ni a uno solo de los ensayos. Aunque les contar? que ocurri? con el tal ?Ner?n? al final del ?ltimo curso de los que yo acud? a ese colegio.

Publicado por interazul @ 14:35
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Viernes, 18 de noviembre de 2005
EL PASADO S?LO SIRVE PARA EJEMPLO?

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Me presentar?, aunque no es la primera vez que vierto mi humilde opini?n por este medio. Me llamo Mar?a ?ngeles y soy profesora de profesi?n aparte de madre y esposa.
Nac? en el seno de una familia de rojos ofendidos y humillados. Mi padre, por el hecho de haber sido secretario de la C.N.T fue detenido al terminar la contienda civil y condenado a dos penas de muerte por nuestro ?querido general Franco?.
De estas penas fue conmutado por haber salvado ?l a su vez a gentes de derechas de su tierra natal que a su vez fueron detenidos por eso, por ser de derechas, sin haber cometido delito alguno. Los atropellos y los cr?menes absurdos y siempre injustificables, se cometieron seg?n testimonios de personas que vivieron aquellos lamentables acontecimientos, por LAS DOS PARTES IGUALES.
En estos d?as tengo la impresi?n que alguien quiere seguir usando tanto dolo, tanta tristeza como se ocasion? en tantas y tantas familias espa?olas, incluida la m?a, para no s? muy bien qu? oscuros prop?sitos.
Creo que lo que se deber?a hacer es tratar, sin ser f?cil, de olvidar ese pasado y que s?lo sirva de ejemplo para que no VUELVA A REPETIRSE JAM?S.
En esa guerra entre hermanos no hubo m?s que vencidos. El camino que yo veo es el de la uni?n entre todos los espa?oles, aunque haya diferentes opiniones y formas distintas de concebir de ver la vida; esto es algo inevitable, y creo que bueno, en el fondo. Pero nunca deber?an llevarnos estas discrepancias a llegar a pensar que con la violencia otra vez entre hermanos se podr?a arreglar algo. Eso es volver hac?a atr?s y siempre hay que mirar hacia delante.
Estamos en el siglo veintiuno. Hemos visto que los problemas no se arreglan con la violencia; hay que tratarlos de otras maneras.? No es el di?logo la forma de expresi?n que nos distingue del animal? ?Por qu?, pues, no lo utilizamos a ver qu? conseguimos con ?l? YO ya s? que no es nada f?cil sentarse a dialogar con personas que quiz?s se detesta, pero, ?no es mucho peor incitar al odio y a la lucha , sabiendo la pena y el dolor que ocasionan tales opciones?.
Yo, la hija de un rojo, y ya sab?is que de lo que se mama?, creo que debemos respetar a TODOS nuestros muertos de un bando y del otro; orar por ellos, el que crea en eso y honrarlos a TODOS, pero ?YA!. Ah? queda el pasado. Ense??ndonos la historia de nuestra patria; no cambiando los nombres de los monumentos sino que nos sirvan como lecci?n, tanto si lo que hicieron fue bueno o malo, aunque ya se sabe que estos conceptos son muy relativos.
Pido un poco de cordura e inteligencia a todos. S?lo se vive una vez y hay que saber vivir cada vida lo mejor posible: trabajando, construyendo un pa?s cada vez m?s grande en logros de todo tipo, educando a nuestro tesoro del futuro en el amor y respeto a la tierra que les ha visto nacer, sin despreciar a ninguna otra, hablando el espa?ol, pero reconociendo que hay otras lenguas en nuestra patria que lo que hacen es enriquecerla, jam?s empobrecerla: que somos muy distintos pero todos espa?oles, y que se debe respetar esa diversidad. Y que, sobre todo, creo que hay lugar para todos y que podemos convivir en la comprensi?n y en el respeto. Igualmente que si en un a pareja se pierde el respeto, ?sta se viene abajo, en un pa?s, igual pasa. Creo, para terminar, que se debe ser comprensivo con las tendencias sexuales de las personas. Esto es algo ?ntimo que empieza y acaba en uno mismo, siempre que se haga en privado y con el consentimiento del otro. Otra actitud la encuentro muy retr?grada. Siempre que se sea un ciudadano honrado y trabajador no debe nadie inmiscuirse en su esfera privada.
S? que habr?, si alguien lee mi escrito opiniones en contra. Est? previsto, pero por favor, no hag?is que el controlador del foro tenga mucho trabajo .

Un cordial saludo a todos : Mar?a ?ngeles

Publicado por mariangeles512 @ 12:34
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En la U.C.I.

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Este escrito pretende ser un homenaje a los que, aunque sea su profesi?n, velan porque los enfermos precarios salgan adelante y puedan contar esta experiencia.

No s? como, pero s? porqu?, cuando abr? lo ojos y mir? al techo de la habitaci?n sab?a que algo no iba bien. En seguida unas convulsiones que se asemejaban al fr?o que sent? cuando pasamos aquel d?a a diecisiete grados bajo cero. Yo quer?a llamar a Alicia, mi mujer, pero no pod?a articular palabra y una mascarilla me tapaba la boca, y es m?s no pod?a mover las piernas y los brazos permanec?an como agarrados por unos cables. Del derecho vi se elevaba hasta unas botellas que goteaban agua y el izquierdo hasta una especie de aparato que pitaba de vez en cuando. Del pecho me sal?an unos cables hasta otra m?quina que intu?a sobre mi cabeza.
El caso que esa ma?ana, ahora ya no sab?a ni la hora, ni si era de d?a siquiera o de noche tal vez, hab?a ingresado en el Sanatorio para una intervenci?n de pr?stata y las cosas parece se complicaron.
Una tiritona estrepitosa me hizo perder el sentido y al instante un joven se encarg? de reanimarme y decirme:
- No se preocupe, est? bien ya le he echado otra manta encima.
- ?Y mis piernas?-pregunt? ? por qu? no las siento?
- Ya est?n reaccionando, es por la anestesia.
- ?D?nde estoy?
- En la Unidad de Cuidados Intensivos.
- Qu?teme la mascarilla, puedo respirar bien.
- No, espere a?n un poco.
Despu?s de unos interminables minutos, me hicieron caso y al menos pod?a mover la cara.
La U. C. I. hab?a sido para mi un lugar que ve?a en los Telediarios y a donde no pude ir a visitar a un amigo que nos dej?, porque no dejaban que entrara nadie de la calle.
Me aprest? a vivir (?o a morir?) la experiencia. ? Saldr?a con vida de all??. Yo estaba consciente y me daba cuenta de que en mi brazo izquierdo se hinchaba de forma intermitente un brazalete (luego supe que era el aparato autom?tico de la toma de la tensi?n arterial) y en derecho ya observ? los tubos que enlazaban con las botellas de suero y de algo m?s ( el ?algo m?s?, luego supe que en realidad entraba a trav?s de la uretra un tubo de sondaje y otro de lavado).
Una enfermera que de forma impagable hace guardia, para que los que como yo, se encuentran al borde del paso al m?s all? puedan sentir alg?n calor se acerc? a retirar una bolsa que me pareci? roja, que pend?a de un borde de mi cama.
- No se preocupe- era el doctor que me hab?a operado- le dejamos aqu? esta noche, porque se ha hecho muy tarde, para subirle a la habitaci?n, pero est? bien. Ma?ana se le habr? olvidado esto.
- Menos mal-pens?- que es por lo tarde.
Ya no sent?a tanto frio. Al menos tres personas se ocupaban de mi.
_ ?D?nde est? mi mujer?- pregunt?.
- Ahora viene no se preocupe.
- Bendito sea Dios- ya podr? comprobar que no estoy muerto, si la veo.
O? su voz:- ?Qu? tal se encuentra?-?Es normal tanta espera, si no est? grave?-
Y se acerc? a mi cama con cierto recelo. La ve?a algo borrosa, pero me tranquiliz? saber que estaba pendiente de m?. El fr?o que sent?a se tornaba algo menos insoportable.
Los minutos me resultaban extremadamente largos y de pronto not? que pod?a mover los pies, pregunt? por la hora y me dijeron que era las dos de la madrugada.
El brazo izquierdo soportaba de forma intermitente el brazalete de la toma de tensi?n y el derecho parec?a recibir el suero de forma aceptable y al tocarme entre las piernas pude notar otros dos tubos m?s. Eran los del lavado de la herida y la sonda.
?Puede alguien subsistir de esta forma meses o incluso a?os como dicen y ocurre?-Me pregunt?-?El depender de un conjunto de m?quinas o de personas que te atienden sin poder intervenir tan siquiera en la liberaci?n de tus necesidades b?sicas, ni poder alimentarte por uno mismo es humanamente soportable?- El sue?o me venci? y no pude contestarme.
El ir y venir de enfermeros y auxiliares entre los biombos que separaban a varios de los enfermos me recordaba un poco el juego del escondite. Uno estaba operado de un tumor muy grave, otro parec?a agonizar y los ruidos de los respiradores me parec?a el de las cataratas del Ni?gara.
Ya era de d?a. Lo intu? porque notaba que estaban limpiando suelos y estantes y yo quer?a irme de all?. Al menos la habitaci?n que me esperaba ten?a una ventana a la calle y un televisor. Me lavaron y perfumaron dos se?oritas muy amables y esper?.
Por fin lleg? el m?dico y dijo:- Todas las constantes vitales est?n bien, le van a dar una manzanilla y le suben a la habitaci?n.-
-?No puede ser un chocolate con churros?-Dije- y la risa de los que me rodeaban me pareci? un coro angelical.
La manzanilla me la tom? en varios tragos y me supo hasta bien. Despu?s de m?s de 36 horas sin tomar nada me gust?.
Al fin me subieron a la cama de la habitaci?n donde comenc? una recuperaci?n r?pida y eficaz.

Publicado por interazul @ 11:11
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Mi?rcoles, 16 de noviembre de 2005
El chupinazo

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Uno de los d?as m?s se?alados en el Colegio era el de su Santa Patrona, la Ntra. Sra. de Lourdes. Ese d?a se iba a misa a primera hora, a las nueve de la ma?ana y el resto de la ma?ana nos dedic?bamos a jugar en el patio en todo tipo de deportes, m?s o menos organizados.
Como la fecha lo merec?a nos llevamos un bal?n de reglamento para chutar con ganas y dejarnos de pelotas de goma, que eran un incordio y all? empez? la tragedia. Al lanzar a puerta vac?a, ya que el cancerbero ten?a miedo de ser derribado por el potente chupinazo que enganch?bamos cada dos por tres, el bal?n impact? en la ventana de la vecina de enfrente. Seguramente aunque el descuidado portero hubiera estado cumpliendo su misi?n, hubiera ocurrido lo mismo, pues el chupinazo fue de ?rdago. Sali? por encima de la valla del Colegio, que acaban de pintar para las fiestas de la Patrona y cruz? como un ob?s por encima de ella, cruzando la calle pr?xima y ?z?s!. ?Cras!.
Los a?icos de los cristales les vimos precipitarse a la calle y enseguida una mujer vociferante se asom? a lo que hab?a sido ventana profiriendo toda clase de improperios, creo que incluso contra los curas.
El responsable del chupinazo se escondi? como pudo en al capilla del Colegio y empez? a rezar un rosario en honor de la Patrona.
La se?ora de enfrente, para entendernos, no quer?a dejar la cosa as? y se fue a entrevistar con el Hermano Director de los que ella calificaba de salvajes. La b?squeda empez?. Se pregunt? por qui?n hab?a autorizado utilizar el bal?n de reglamento, y sali? como tal, el Hermano Cruces (le llam?bamos as? porque siempre estaba haci?ndose cruces, era joven y se escandalizaba enseguida con nuestros dichos malsonantes) y dio con el que hab?a aportado y era el due?o del bal?n y como los castigos aqu?l entonces, no eran para asumirlos, a?n siendo uno el responsable, ?sin serlo no te digo!, as? que no dud? en acusar al que hab?a lanzado con tal tino el misil.
?Estaba perdido!. Mis padres tendr?an que pagar la ventana, y yo tendr?a que estar castigado al menos durante los cuatro pr?ximos a?os sin propinas ni salidas. ?Era demasiado!. Y la inventiva, que tambi?n era pareja, por aquellos tiempos, al nivel de los castigos(?bendita picard?a!) act?o:
-Ver? Hermano, yo chut? el bal?n, pero el gitano que pasaba por la calle empalm? el chupinazo final y por eso subi? tan alto. Yo s?lo soy responsable de que saliera por encima de la valla.
-?C?mo y qui?n es ese gitano, que dice?
-Es cosa de la polic?a. Yo no se donde vive el atrevido.
-Pero, ?Le conoce?.
-Ya lo creo, me rob? las botas la semana pasada al salir del Colegio.
-Ah!. -Terci? la vecina damnificada- es el hijo de los que viven en el corral?n de San Blas. ?Lo que me faltaba!.
-Bueno, no se preocupe, le pediremos las quinientas pesetas de la ventana en cuanto lo encontremos.
Y as? se pasaron los d?as y los meses y la se?ora, al llegar el crudo invierno, tuvo que colocar la nueva ventana por su cuenta y yo salv? mi trasero por esa temporada y naturalmente las salidas los domingos y las propinas de al menos cuatro a?os.

Publicado por interazul @ 18:51
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S?bado, 05 de noviembre de 2005
EL MONTE ARDE

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La ermita antes del incendio
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Eran las once de la noche y mirando hacia el monte vi un destello que parec?a una llamarada de fuego destructor.? C?mo pod?a ocurrir?. Era un d?a de julio y el verano era seco y asfixiante y alg?n loco, que llaman pir?mano, pod?a intentar dar rienda suelta a sus bajos instintos, para estropear la noche, cambiando la paz del arbolado por el infierno asolador.
El monte que ten?a todos los d?as al alcance de mi vista desde las ventanas de mi casa, era un conjunto de tres mont?culos elevados, llenos de pinos, eucaliptos, cipreses, olivos y cantidad de arbustos de todo tipo, que durante m?s de cincuenta a?os, gracias a una antigua repoblaci?n forestal, eran el orgullo del pueblo, que en el centro de los tres mont?culos se erig?a blanco. Una ermita con su campanario, casi en lo m?s alto adornaba, como si quisiera dar cuenta del tiempo de la reconquista, el conjunto de ?rboles, y servia de excusa a muchos amigos de las caminatas, para subir y subir por aqu?l intrincado y sano laberinto.
A los veinte minutos, y debido al viento enorme reinante lo que qu? fue una llamarada se convirti? en lenguas enormes de fuego que sub?an y bajaban ilumin?ndolo todo de forma diab?lica. Se ve?an las luces de la polic?a y se supon?a de los bomberos, que retroced?an a un ritmo tan r?pido como el fuego avanzaba. Los ?rboles y arbustos cruj?an quej?ndose de su muerte y el fuego empez? a cubrir con su manto enterrador de forma total uno de los mont?culos. Las llamas avanzaban en al menos tres frentes: Hacia el norte, llegando hasta los dep?sitos del agua, hacia el este, d?nde se encuentra el pueblo y hacia el sur donde un sin fin de viejas y nuevas urbanizaciones se entremezclan con explotaciones agr?colas y hasta ganaderas.
Los caminos de acceso eran cortados y s?lo expeditos para los bomberos. Los primeros desalojos se organizan de forma alocada. ?Hay que bajar hacia las playas!.?Hay que refugiarse en los polideportivos de la Costa!.?Dejan las casas con las ventanas cerradas y salgan.! Y as? hasta la madrugada. No recuerdo madrugada m?s negra y maloliente. El humo negro cargado de cenizas enormes ca?a sobre las casas cubri?ndolas casi como si de una erupci?n volc?nica se tratara. Ya los incendios abarcaban m?s de diez kil?metros de superficie. Empezaron a llegar avionetas e hidroaviones descargando agua sin cesar por las laderas del sediento monte.
Muchos vecinos perdieron sus casas, pero al menos salvaron la vida, algunos refugi?ndose en las piscinas de las Urbanizaciones y otros saliendo monte abajo maldiciendo aqu?l d?a.
Despu?s de tres d?as inacabables, la ?normalidad? se consigui?.
Resumen del desastre:
Un incendio forestal se origin? la noche del mi?rcoles 18 de julio de 2001, en el paraje del Pinar de San Antonio de Mijas (M?laga), arrasando centenares de hect?reas y provocando la evacuaci?n de cientos de personas.
El incendio se inici? por una chispa que se produjo en un veh?culo averiado, estacionado en la cuneta. La chispa prendi? r?pidamente ya que en la zona soplaba un fuerte viento. Las llamas y el humo se extendieron de tal manera que obligaron el desalojo de unos 600 vecinos de las urbanizaciones de Mijas.
En total han ardido 1.100 hect?reas. El fuego ha afectado a varias zonas de pinar, urbanizaciones del municipio malague?o y parte del casco hist?rico del pueblo.
El problema que se plantea ahora es el hecho de que un informe del jefe del ?rea de Seguridad de Fuengirola (M?laga) revela que la magnitud el incendio no hubiese sido tal si Mijas hubiese contado con un servicio de bomberos propio, tal y como se recoge en el art?culo 25 de la Ley de Bases de R?gimen Local, en el que se expresa que "todos los ayuntamientos con m?s de 20.000 habitantes tienen obligaci?n de tener un servicio de bomberos".
?Maldita burocracia!. No se contaba con bomberos cercanos y adem?s el ?chispazo? de un coche inoportuno, que supongo tendr?a due?o, era el ?responsable?.
Ya nada es igual. El monte esta yermo, seco y maloliente. Los troncos calcinados se extienden sobre los vericuetos y entre las piedras. Los a?os pasan y lo que era un bosque es un erial. ?Cu?ndo pagaran los responsables de tanta destrucci?n?.? Se ponen medios para evitar tanto incendio provocado?. ?Se acotan los terrenos, que nunca deber?a ollar ni los artefactos con motores, ni los pir?manos verbeneros?.
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Foto del incendio atacado por los hidroaviones

Publicado por Lanzas @ 20:05
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Soy una espina

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Estoy tirada en un rinc?n de una calle cualquiera de una ciudad costera. La gente pasa por encima de m? y ni se enteran, pero yo no soy una espina cualquiera: soy una gran espina.
He estado clavada en mitad del coraz?n de una mujer por muchos a?os. La he hecho sangrar a chorros y sufrir todo este tiempo.
Me clav? en su pecho hace a?os, una fr?a y nebulosa ma?ana de noviembre de una ciudad oscura y alta, nada parecida adonde ahora me hallo tirada.
Aquella ma?ana la mujer en cuyo pecho he vivido por largos a?os, se levant? y despu?s de asearse fue a coger a su peque?a hija para alimentarla. Cuando sus manos tocaron el cuerpecito algo muy raro not? esta mujer que ya no supo si encender la luz de la habitaci?n o subir las persianas, lo que menos tiempo le llevara.
Encendi? la luz y se llev? las manos a su boca al mirar a su hijita. Algo muy, pero que muy extra?o le hab?a sucedido.
Aparec?a inerme, su cuerpecito no respond?a a los movimientos ni a la voz de la madre. Tuvo un terrible presagio pero lo desech? al instante.
Se inclin? sobre ella y acerc? su boca a la de la peque?a intentando insuflarle su aliento cargado de vida para ver si pod?a devolver el mismo a su hija.
Hizo este gesto varias veces como se lo hab?an ense?ado en sus tiempos de estudiante, pero de nada le sirvi?.
Llam? a la joven que le ayudaba en la casa:
-?Por favor! Llama a mi marido, a la ni?a le ha ocurrido algo muy grave.
La muchacha toda nerviosa no daba con el n?mero ni sab?a hacer la llamada. La madre loca de ansiedad tom? ella el aparato y llam? al padre de la peque?a que yac?a en su cunita y con voz extra?amente serena a pesar de la angustia dijo:
- ?Carlos! ven a casa. Creo que la ni?a peque?a ha muerto.
Un grito se oy? a trav?s de la l?nea telef?nica:
-?Oye! ?Est?s loca?
-No, no estoy loca, ven a casa.
Volvi? a la habitaci?n donde estaba su hija. Cogi? sus manecitas y por primera vez se enfrent? con la muerte. Ella, que desde que ten?a catorce a?os le hab?a espantado la noci?n de la muerte, ahora la ten?a ante s? y materializada en su hijita. Una intensa sensaci?n de vac?o, de impotencia y de dolor la invadi?. Dej? caer las manitas, tan peque?as, tan tiernas de su peque?a
Y fue ah? cuando yo empec? a clavarme en ese pecho en el que a?n aleteaba un rayo muy d?bil de esperanza.

Lleg? el padre, cogi? a la hija y en compa??a de una caritativa vecina se la llev? al ambulatorio m?s cercano.
La madre rogaba al buen Dios para que el coche tardara en aparecer por la calzada que se divisaba tras los cristales de aquella ventana del sal?n de la casa, desde la cual se divisaba toda la plaza, eso significar?a que la estaban tratando en el peque?o hospital.
Pero eso no ocurri?. Al cabo de un tiempo que yo no s? precisar apareci? el coche.
El padre con la hija entre sus brazos le dijo a la madre con voz muy grave.
-Ten?as raz?n. La ni?a ha muerto ?y la deposit? en su cuna.
-Pero ?qu? es lo que le pasado?- pregunt? con voz queda la madre.
-Le han llamado muerte s?bita del lactante en la cuna.

Esta mujer en cuyo pecho me he alojado ya no quiso ver m?s a su peque?a. La noche m?s negra hab?a ca?do sobre ella. No pod?a hacer ya nada por su hija y la visi?n de la ni?a le romp?a su coraz?n de madre.
Esta mujer hab?a conservado una extra?a calma mientras crey? que a su peque?a le hab?a dado alg?n ataque pero cuando vio regresar el coche en el que hab?a sido transportada que la devolv?a sin vida, cay? en el pozo m?s negro que nadie pueda imaginar.
Lo s?.
La he acompa?ado por largos a?os.
Ha querido mirar el paisaje y no ha visto los colores. Ha querido seguir viviendo y no ha hecho sino respirar. Ha querido trabajar y su mente estaba fuera de all?.

Ten?a dos hijos m?s. Les miraba y yo sab?a que si viv?a era por y para ellos, pero que su vida en s? carec?a de sentido. Hasta perdi? la Fe. Estaba clavada en su coraz?n. Sab?a muy bien lo que sent?a.
Al cabo de unos a?os terribles en los que crey? morir mil veces decidi? tener otra hija. Y la tuvo. Una hermosa ni?a que la colm? de felicidad aunque nunca el lugar de aquella otra fue ocupado.
Y el hermoso tiempo y la enorme voluntad de esta mujer fueron haciendo su labor y un d?a not? que me desprend?a de este pecho y ca?a suavemente en una acera de una calle cualquiera de una ciudad con olor a mar.


Con cari?o a todos los padres que han perdido un hijo.


Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, mi vida no habr? sido en vano
( Martin Luther King)

Publicado por Lanzas @ 18:59
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Martes, 01 de noviembre de 2005
La boda

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El d?a so?ado, despu?s de varios a?os de noviazgo y no antes de terminar sus estudios y comenzar a trabajar ambos, lleg?. La Boda ten?a que ser una celebraci?n en la que todos los familiares y amigos fueran part?cipes de la felicidad que quer?an compartir. Se invit? a m?s de cien personas y se reserv? la Iglesia de San Andr?s para las 13 horas del d?a se?alado.
A las 13.15 el cura se acerc? al novio y le pregunt? de forma algo macabra: -A las 12.45 tengo un funeral, si no aparece la novia tendremos problemas.
- No se preocupe, es que el tr?fico es muy intenso, pero est? llegando.
Efectivamente, el coche suntuoso, que la tra?a junto a su hermana, que era la madrina, apareci? a los pocos minutos. Su vestido blanco como la nieve llevaba como adorno unas flores que cortejaban a la mejor flor del jard?n. Estaba delgada, sobre todo debido al gran ajetreo sufrido con los preparativos del evento y con los ?ltimos cursillos realizados en el trabajo. Pero era una delgadez elegante, que dejaba entrever un esbelto cuerpo y sugerentes curvas.
Al avanzar por el pasillo de la amplia iglesia, los susurros contenidos de admiraci?n hacia su persona junto con alguna mal?vola mirada de alguna mujer envidiosa no empa?aron su presencia, que todo lo llenaba.
El novio vestido con esmoquin azul marino con camisa blanca y lazo negro estaba algo nervioso, pero seguro de su papel. Hab?an meditado mucho el paso que daban. Hab?an estado a punto de suspenderlo por miedo a equivocarse. Ten?an miedo a que los a?os dorados del noviazgo fueran enterrados en el matrimonio sin est?mulo. Pero finalmente su deseo era vivir juntos durante todos los d?as de su vida, y por aqu?l entonces si no te casabas era casi imposible o ni se pensaba en otra soluci?n.
Cuando el sacerdote les pregunt? si se quer?an como marido y mujer, ambos contestaron con voz firme y casi musical: Si quiero. Se juraron amor eterno y los besos y abrazos de los familiares y amigos flotaron como flecos et?reos sobre las b?vedas de la iglesia., al final de la ceremonia religiosa.
Todos celebraron en un lujoso hotel una copiosa comida regada con vinos del lugar, que eran los mejores de Espa?a. Entre bromas y brindis lleg? la hora del baile. Los novios abrazados, no pod?an contener su emoci?n. ?Al fin eran marido y mujer y deseaban tener hijos y educarles y criarles para que hicieran el bien!.
Realmente su boda no era solamente la de dos personas que se aman y desean vivir juntos, era la boda pensando en los hijos que vendr?an, como si de una familia regia se tratara. Los padres de los novios reviv?an sus respectivas bodas y muchos familiares cantaban de alegr?a al recordar las suyas.?Qu? tiempos!. La madre de ?l no pudo contener el llanto, seguramente al recordar la suya.
Llegada la noche se retiraron entre abrazos y gestos maliciosos a la recientemente alquilada vivienda. All? dentro de su cama comprada con los ahorros de varios a?os, pudieron finalmente consumar el matrimonio. ?A?os de gran felicidad y grandes problemas les contemplaban.!

Publicado por Lanzas @ 23:56
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