S?bado, 05 de noviembre de 2005
EL MONTE ARDE

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La ermita antes del incendio

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Eran las once de la noche y mirando hacia el monte vi un destello que parecía una llamarada de fuego destructor.¿ Cómo podía ocurrir?. Era un día de julio y el verano era seco y asfixiante y algún loco, que llaman pirómano, podía intentar dar rienda suelta a sus bajos instintos, para estropear la noche, cambiando la paz del arbolado por el infierno asolador.
El monte que tenía todos los días al alcance de mi vista desde las ventanas de mi casa, era un conjunto de tres montículos elevados, llenos de pinos, eucaliptos, cipreses, olivos y cantidad de arbustos de todo tipo, que durante más de cincuenta años, gracias a una antigua repoblación forestal, eran el orgullo del pueblo, que en el centro de los tres montículos se erigía blanco. Una ermita con su campanario, casi en lo más alto adornaba, como si quisiera dar cuenta del tiempo de la reconquista, el conjunto de árboles, y servia de excusa a muchos amigos de las caminatas, para subir y subir por aquél intrincado y sano laberinto.
A los veinte minutos, y debido al viento enorme reinante lo que qué fue una llamarada se convirtió en lenguas enormes de fuego que subían y bajaban iluminándolo todo de forma diabólica. Se veían las luces de la policía y se suponía de los bomberos, que retrocedían a un ritmo tan rápido como el fuego avanzaba. Los árboles y arbustos crujían quejándose de su muerte y el fuego empezó a cubrir con su manto enterrador de forma total uno de los montículos. Las llamas avanzaban en al menos tres frentes: Hacia el norte, llegando hasta los depósitos del agua, hacia el este, dónde se encuentra el pueblo y hacia el sur donde un sin fin de viejas y nuevas urbanizaciones se entremezclan con explotaciones agrícolas y hasta ganaderas.
Los caminos de acceso eran cortados y sólo expeditos para los bomberos. Los primeros desalojos se organizan de forma alocada. ¡Hay que bajar hacia las playas!.¡Hay que refugiarse en los polideportivos de la Costa!.¡Dejan las casas con las ventanas cerradas y salgan.! Y así hasta la madrugada. No recuerdo madrugada más negra y maloliente. El humo negro cargado de cenizas enormes caía sobre las casas cubriéndolas casi como si de una erupción volcánica se tratara. Ya los incendios abarcaban más de diez kilómetros de superficie. Empezaron a llegar avionetas e hidroaviones descargando agua sin cesar por las laderas del sediento monte.
Muchos vecinos perdieron sus casas, pero al menos salvaron la vida, algunos refugiándose en las piscinas de las Urbanizaciones y otros saliendo monte abajo maldiciendo aquél día.
Después de tres días inacabables, la “normalidad” se consiguió.
Resumen del desastre:
Un incendio forestal se originó la noche del miércoles 18 de julio de 2001, en el paraje del Pinar de San Antonio de Mijas (Málaga), arrasando centenares de hectáreas y provocando la evacuación de cientos de personas.
El incendio se inició por una chispa que se produjo en un vehículo averiado, estacionado en la cuneta. La chispa prendió rápidamente ya que en la zona soplaba un fuerte viento. Las llamas y el humo se extendieron de tal manera que obligaron el desalojo de unos 600 vecinos de las urbanizaciones de Mijas.
En total han ardido 1.100 hectáreas. El fuego ha afectado a varias zonas de pinar, urbanizaciones del municipio malagueño y parte del casco histórico del pueblo.
El problema que se plantea ahora es el hecho de que un informe del jefe del Área de Seguridad de Fuengirola (Málaga) revela que la magnitud el incendio no hubiese sido tal si Mijas hubiese contado con un servicio de bomberos propio, tal y como se recoge en el artículo 25 de la Ley de Bases de Régimen Local, en el que se expresa que "todos los ayuntamientos con más de 20.000 habitantes tienen obligación de tener un servicio de bomberos".
¡Maldita burocracia!. No se contaba con bomberos cercanos y además el “chispazo” de un coche inoportuno, que supongo tendría dueño, era el “responsable”.
Ya nada es igual. El monte esta yermo, seco y maloliente. Los troncos calcinados se extienden sobre los vericuetos y entre las piedras. Los años pasan y lo que era un bosque es un erial. ¿Cuándo pagaran los responsables de tanta destrucción?.¿ Se ponen medios para evitar tanto incendio provocado?. ¿Se acotan los terrenos, que nunca debería ollar ni los artefactos con motores, ni los pirómanos verbeneros?.

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Foto del incendio atacado por los hidroaviones

Publicado por Lanzas @ 20:05
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Publicado por Revolucion66
Lunes, 07 de noviembre de 2005 | 19:55
He visto este blog y me parece muy interesante que Lanzas se dedique a escribir art?culos de todo tipo. Por el Foro Azul Mah?n y otros le conozco desde hace tiempo. Seguir? leyendo todo lo que pueda. Y los de los otros escritores asociados.Abrazo.