Lunes, 17 de octubre de 2005
La c?rcel de amor


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Alicia era una mujer inquieta, con muchos proyectos en la cabeza. Siempre estaba removiendo los muebles de la casa, no soportaba la m?nima suciedad que se alojara en ellos, se arreglaba a diario, aunque fuera para ir a las compras, y una cosa muy importante, se consideraba presa de la presencia de su marido, que siempre estaba dici?ndola cosas amables y requiri?ndola para que se dejase acariciar y para algo m?s. Para ella eso era como estar presa, sin libertad, para relacionarse con otras personas, que la hablaran de poes?as, de relaciones humanas no amorosas o de animales.
No soportaba la levedad de un d?a ordinario en el hogar. Todo la parec?a vulgar y sin sentido. Por tanto se propuso buscar a alguien fuera de lo com?n, que la hablara con cortes?a, con amabilidad, pero que no pretendiera nada que supusiera comprometerse en algo ?ntimo o, para entendernos, premuras en conocerse directamente y entonces opt? por Internet. Le hab?an hablado de que exist?an Chat y Foros d?nde se pod?an hacer amigos sin comprometerse demasiado ?ntimamente. Lo que no le hab?an dicho o no quer?a entender, porque ella era muy sincera y no ment?a nunca, que en ese medio se miente y adulteran mucho los datos que parecen personales. Pero no le importaba, ella quer?a encontrar ese amigo que como ella se sintiera solo aunque estuviera acompa?ado de muchos familiares en su casa que no le valoraban o de muchos compa?eros de trabajo, que como a ella la envidiaran y no le aportaran nada.
Despu?s de muchos intentos con hombres que lo que quer?an era quedar cuanto antes para conocerse ?ntimamente e incluso quedar ya para hacer el amor enseguida, encontr?, por fin, al hombre de sus sue?os, era amable, cordial, no hablaba de sexo, porque dec?a ten?a muchas mujeres para ello, escrib?a cuentos variados e incluso poes?as, y apenas daba importancia a su bella imagen que proyectaba en sus fotos. El hombre parec?a adem?s apuesto y con buena planta. ?Lo que ella buscaba en una sola persona!. A su marido le ocultar?a esa relaci?n, y por supuesto al se?or este le dir?a que estaba separada y que su marido la hab?a maltratado de forma sicol?gica sobre todo, para que ?l, el hombre ideal, se dejara llevar por su sufrimiento adem?s de por sus cualidades humanas, que estaba muy orgullosa de poseerlas.
El, que se llamaba Pedro, era m?s joven que ella, estaba separado, dec?a y si la dijo que quer?a conocerla personalmente, pero ella le dio largas, lo que la interesaba era mantener una correspondencia cordial, sin ataduras reales, pero admitiendo todo lo que el dec?a. Era ingeniero, ten?a tres hijas estupendas y su mujer le hab?a dejado incomprensiblemente por ser demasiado amable y por no querer compartir sus problemas en el trabajo y sus deseos de viajar y ver mundo. Todo trascurr?a de maravilla, estaba encontrando al hombre que le gustaba de verdad, pero un d?a se pregunt?:?Ser? todo verdad? ?Tendr?n raz?n los que dicen que por Internet se miente y se falsea la realidad de forma extrema? ? y si todo fuera mentira?. Y entonces se le ocurri? algo. Ella no quer?a comprometerse, pero si realmente exist?a un hombre asi, a lo mejor merec?a la pena conocerle directamente, para salir de la c?rcel donde se encontraba pero ?C?mo comprobaba sin que ?l lo sospechara que iba a indagar ?su? realidad?. Y encontr? la forma contratar?a a un detective para que con los datos que ten?a: Su tel?fono, su profesi?n y su nombre y m?s o menos su direcci?n en Sevilla, podr?a ser localizado e indagado. Manos a la obra. Contrat? al mejor bufete de detectives de Andaluc?a, sin importarla el precio. Le dijeron que no era dif?cil, que haci?ndose, primero pasar por una mujer en la direcci?n del Messenger se sacar?an muchas cosas, que adem?s ten?an mujeres expertas en ello. Y a los dos d?as recibi? el primer informe: El tal Pedro, ten?a varios niks y el que m?s usaba para charlar con mujeres era el de ?lig?n empedernido? o algo asi entendi? y que estaba dispuesto a ir donde le dijera la mujer, si hab?a sexo de por medio y que incluso qued? con ella
( empleada de los detectives) y casi se la lleva a la cama, sin apenas conocerla, si no es porque la mujer le cit? para el d?a siguiente en un hotel y no acudi? ella.
El siguiente informe lleg? pronto: Su nombre real era Juan Lomas y no Pedro y adem?s no era ingeniero ni nada parecido, a no ser que que se lo considerara por trabajar en un taller mec?nico, en las oficinas de papeleo. Su mujer le hab?a dejado por malos tratos incluso f?sicos y sus hijas no pod?an ni verle en pintura. Era un maltratador de mujeres y quedaba con ellas para pasar buenos fines de semana en grupo con amigos y hasta se trincaba alguna rayita de coca?na. Ten?a un apartamento en la costa, donde las llevaba los fines de semana y luego el lunes, si te he visto no me acuerdo. Era un mentiroso por naturaleza y le gustaba encadilar a las mujeres adapt?ndose a sus requerimientos, porque experimentaba un goce especial enga??ndolas, haci?ndolas creer cosas, era una manera de disfrutar y si adem?s pon?a celoso a alg?n marido ?mejor que mejor!. Al fin y al cabo eran ellas las que le buscaban.
Todo esto a Alicia le pareci? una conjura de su marido, que se habr?a enterado y estaba interfiriendo en los detectives, para que dieran informes falsos, ?C?mo se pod?a haber equivocado tanto ella?. De todas maneras era igual seguir?a manteniendo la relaci?n como si nada. Pues con ella era el hombre que quer?a encontrar y poco le importaba lo que hiciera con otras o lo que tramara con otras. Se dec?a:? Yo soy diferente y mucho m?s interesante que las dem?s!.
Los mensajitos se hac?an cada vez m?s parecidos a los de los dem?s:? me gustas mucho?. ?tienes unos labios er?ticos?, ?voy a ir a tu ciudad en breve? y cosas as?.
Ella se manten?a algo distante, para que no la creyera como posiblemente eran las dem?s, pero no sab?a muy bien que camino tomar. ?Se arriesgar?a a conocerle personalmente? ?Tendr?a una cita con ?l y as? se aclarar?a todo? Decididamente: NO. Si lo hiciera ? y se desvanec?a todo?. No, no, mejor seguir, aunque fuera enga?ada, en la distancia y la cercan?a de los ordenadores. ?Qu? pas?? Que el tal Pedro fue distanciando los mensajes y dejando que fuera ella siempre la que requer?a su presencia. ?esa mujer, pensaba, es demasiado dif?cil, y aunque a mi me gusta, ya no se que inventar!.?Qu? se enfr?e ella sola y a por otra o a por la misma con otro nik.!
Publicado por Lanzas @ 23:51
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